Hay que ver. A una semana de las elecciones generales, y sigo igual que estaba! Entre lloro y lloro de mi niña, conseguí ver y escuchar el bloque temático de 'Economía' en el debate televisado entre Rajoy y Rubalcaba. Los Erres. Patético. Rajoy no desvela su programa de reformas y recortes no vaya a ser que algún indeciso se asuste. Rubalcaba da por hecho que ganará Rajoy -seguramente como estrategia controlada- y le pregunta hasta la saciedad cual perro sabueso: capitalizará usted el seguro de desempleo y desprotegerá a los trabajadores, señor R? acabará usted con la sanidad y la educación públicas, señor R? Las respuestas de Mariano son tan difusas como enigmáticas. Su cara es de póker y sus palabras insisten en que el PSOE ha dejado a este país con un 22% de paro -ahí es nada- y ha cambiado de política económica tantas veces en la legislatura como se cambia uno de camiseta en los días de verano. El símil es mio, porque ellos no hacen ni bromas, de puro aburridos. Por lo menos, podían poner a un Antonio Basagoiti, que hablaba de que pactar con el PSOE era como una noche de sexo sin amor. Eso es divertido.
Ni qué decir del siguiente debate, entre las cinco fuerzas vivas. No llegaron ni a un 10% de cuota de pantalla.
Y yo sigo igual. Si voto a Rosa Díez, como Vargas Llosa, pues me queda el regustillo amargo de darle mi voto a Toni Cantó, al que vi cómo se ponía para la foto en la manifestación contra la guerra de Irak y luego se evaporaba como la niebla matutina. Si voto por Ciutadans, será mi voto el que se evapore como la niebla matutina porque no creo que saquen más votos que el mio y el de algún otro tarado para quien sea importante -en estas elecciones también- mantener el bilinguismo en Cataluña (con eñe) evitando a Alicia Sánchez Camacho (PP) y sus caballos voladores que disparan contra las 'mafias ilegales', como si las mafias pudieran ser otra cosa que ilegales (anterior campaña electoral, que les dio más votos que ninguna otra antes en este bendito país catalán).
Y bueno, la vida sigue. Berlusconi amenaza con quedarse y acabar con la Europa del euro él solito. Papandreu ahora se llama Papadamus, creo, y el binomio Merkozy acabará imponiendo una Europa a dos velocidades.
No sé porqué nos preocupamos tanto ni gastamos dinero en campañas electorales millonarias. Por qué no delegar directamente en Angela y Nicolas y que ellos se apañen con los mercados y con los chinos? Si total, no somos dueños ni de la camisa que llevamos puesta.
