my time is now (Nike)

PASA PASA ESTÁS EN TU CASA

COMO EN TU CASA



Mostrando entradas con la etiqueta aburrimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aburrimiento. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de octubre de 2013

Pues te lo inventas!


Mi hijo tiene cinco años. Lo que le gusta al salir del cole, después de pasarse allí de 9 a 5, lo que suma 8 horas de jornada laboral, es ir al parque con sus amigos, o a casa y pintar, ver  algunos dibujos, merendar en el sofá, contarnos qué cosas han hecho en clase, con quién jugó, a quién castigaron esta vez... ya hace dos extra escolares en el mismo centro: natación y judo, lo que le supone salir un día a las 6 en  vez de a las 5. Ya está, no? 

Para mi asombro, en la web que tenemos de papás y mamás concienciados con la educación de nuestros hijos, compruebo que hay ya varios papás y mamás preocupados por si el año que viene darán francés en la escuela -además de inglés, catalán y castellano- y otros que  proponen clases de tenis de seis a ocho de la tarde, y otra mamá que responde que el suyo va a clases de chino pero que también se puede estudiar ruso en el mismo centro, otros van a teatro para mejorar su expresión corporal... y yo lo entiendo todo, pero no nos estaremos agobiando antes de tiempo? Dios mio que jueguen, que hablen con sus amigos de todo y de nada, que hablen con nosotros, que se tumben a la bartola un rato antes del baño y la cena, que interactúen con sus hermanos pequeños o mayores si los tienen, que no hagan nada y se aburran!!! 

No recuerdo muchas cosas de mi infancia, tengo poca memoria, pero alguna tengo, y recuerdo a mi madre cuando le iba con lamentos tipo 'es que no sé qué hacer' y siempre me respondía 'pues te lo inventas!'. 

Creo que los papás de ahora, de puro concienciados, no les dejamos ni aburrirse, por si acaso nos toca bailarles una jota. Les llenamos de actividades entre semana y el fin de semana de modo que  no les quede tiempo  ni de respirar. Objetivo encubierto: que lleguen a casa extenuados y no nos den mucho la tabarra. Objetivo políticamente correcto: que se formen para este mundo cruel y desigual donde, si no son los mejores en algo, no sobrevivirán. 

Y con eso les contagiamos nuestros miedos, nuestros fracasos, nuestros temores, nuestras prisas y nuestro estrés generacional. Aburrirse debe de ser un placer.