El País destapa una red de espionaje local. Gallardón la emprende con Esperanza y da por hecho que la información de El País es cierta. Aguirre amenaza con querellarse contra Gallardón si da por supuesto un espionaje público y a su cargo. Rajoy no sabe no contesta, pero Cospedal dice que irán hasta el final. González Pons mira para otro lado. Y ZP les dice a todos que ya saben a quién -y no dónde- tienen que mirar.
Y va Javier Carabaggio, periodista de El Mundo, esta mañana y dice que espiar no es delito, a menos que se haga con dinero público.
O sea, que si mantienes una base de datos, informática o manual, que almacene información personal de la gente que conoces, sea la que sea, eso tienes que informarlo a la Agencia española de Protección de Datos, a no ser que quieras que te caiga una multa de hasta 600.000 euros. Pero si espías a los demás y redactas un informe y cobras por ello, eso no es delito?
Una amiga mía me contó hace poco que conoce a un chico que trabaja exactamente en esto. Sigue a gente, anota lo que hacen, sus movimientos, sus amistades, y redacta informes que le pagan empresas interesadas en esas personas. Y yo le dije que ese tío se había querido quedar con ella. Y ahora veo que soy una rematada ingenua. La Stasi no desapareció con el comunismo. Aunque pensándolo bien, quizá lo más fashion sea que te espíe alguien, ni que sea tu vecino enamorado de ti, no?