Si vas a ponerle los cuernos a tu marido, ten cuidado, llegan las DECOFE, Detectives Comando Femenino, y son implacables. Probablemente ya estén en el mercado español y ni tú ni yo nos hayamos enterado hasta ahora. Una de sus fundadoras cuenta que trabajaba para una sociedad de detectives masculina desde los 16 años, pero empezó a ver que su trabajo no daba nunca frutos, y no entendía el porqué. Hasta que decidió investigar a sus propios compañeros hombres, y descubrió que vendían los reportajes a los investigados.Se lo contó a su jefe bien indignada, y le dijo que o ellos salían de la oficina, o ella recogía sus cosas. Y adivinas, no? Se quedó en la calle. Ahí fundó esta agencia femenina de detectives, donde los hombres no están admitidos como personal confiable. Si estás en paro y eres fémina, atenta al dato. Podría ser la próxima aventura de tu vida, detrás de una peluca y un teleobjetivo en tu anillo de casada.
Melina Paco, la detective en cuestión, dice que no se fía de los hombres porque se venden al mejor postor y les da igual la finalidad del asunto, si el investigado paga más por las fotos cambian de cliente. Y que, en cambio, las mujeres son más fieles al proyecto y a sus ideales.
Sin embargo, cuando ella empezó la mayoría de casos investigados eran de hombres infieles, y ahora se ha dado la vuelta la tortilla. El 70% de los casos que investigan son de mujeres infieles. Ahí le cambia un poco la mueca orgullosa del rostro, porque no sabe qué pensar del asunto. Pero así es.
Y yo me pregunto: nos hemos vuelto más frívolas, más independientes, o más seguras de nosotras mismas? Por qué los engañamos cada vez más? Y si los engañamos, es para deshacer nuestra relación de pareja y reiniciarnos, como un ordenador viejo que se apaga y se autoinstala un nuevo programa, o bien se trata de sexo por sexo, o de sexo por ternura, o de sexo por pasión, y no queremos ni pensamos en dejar a nuestro partner?
Me he puesto a pensar y entre mis amistades y conocidas he encontrado los siguientes casos. Tengo a la infiel que empezó por aburrimiento de su matrimonio y se ha enamorado hasta las trancas, pero mantiene que no quiere dejar a su marido. Hoy me encontré con otra, que sí ha dejado al suyo después de quince años juntos y una niña muy pequeña, porque no lo aguantaba más y porque además ha aparecido otra persona en su vida y está enamorada como una colegiala. Y hombres que han vuelto a casa de su madre porque su mujer les dejó tirados conozco unos cuantos también (al margen, me pregunto porqué los hombres se vuelven a casa de la madre cuando se divorcian, dios). Se acabó el pobrecita chica que se queda con dos niños y una ridícula pensión alimenticia porque su marido se largó con la fulana de la secretaria/enfermera/asistente personal.
Luego están las pelis. Meryl Streep se acuesta con su ex cuando él se vuelve a casar. Y seguidamente le cambia por un arquitecto de mejor pasta moral en No es tan fácil. Y los hermanos Coen han vuelto a la carga con un tipo al que su mujer deja por un rabino cuando menos se lo espera, en Un tipo serio. Chicas, estamos definitivamente de moda, en toda edad y religión.
Dicho lo cual, y a pesar de todos los lugares comunes, yo sigo pensando que la mujer cuando besa es que besa de verdad, y a ninguna le interesa besar por frivolidad. Olé.