my time is now (Nike)

PASA PASA ESTÁS EN TU CASA

COMO EN TU CASA



martes, 30 de diciembre de 2008

El día que quise escuchar a WA

Woody Allen es uno de mis ídolos. Me gusta todo lo que escribe, todo lo que dirije, y creo que si supiera lo que piensa hasta de eso me declararía fan. Y sin embargo, en la Navidad de 1996 se me cayó un mito.

Había planeado viajar a Nueva York con Sandra, una de mis mejores amigas. Y a pesar del mal cuerpo que nos quedó después de la alcoholemia de Fin de Año, el día 1 de enero de 1997 nos embarcamos en la por entonces rimbombante American Airlines hacia NY. Yo viajé tumbada entre dos asientos, porque no podía parar de vomitar y sólo comía peras o manzanas. Pero poco a poco el malestar fue cediendo y llegamos al JFK muertas de sueño pero con mucho ánimo.

El hotel que nos habíamos reservado era una cutrez situada en el meollo de Manhattan. Me habían recomendado coger una habitación doble con cama de matrimonio, que salía más barato que dos camas. Que nadie me pregunte porqué. El caso es que mientras hacíamos la cola en recepción alguien gritó 'para quién es la habitación con cama de matrimonio?' y nosotras dos avergonzadas levantamos la mano.

Y le hicimos los honores. La cama no era muy grande, y casi se chocaba con las paredes, pero a pesar de eso y de que la calefacción emitía unos ruidos constantes y espantosos, dormimos como dos posesas durante las siguientes doce horas.

A partir del día siguiente nos dispusimos a pasear, shoppear, cenar en el River Café, tomar café en el Plaza, vagabundear por el mítico Central Park, bailar en algún club de dudosa reputación y, por fin, conocer al siempre admirado Woody Allen en su club de jazz. No recuerdo si el sitio donde tocaba su clarinete era el Harry's bar o un sitio de nombre parecido. Pero salía en todas las guías, y la New Orleans Jazz Band de WA tocaba todos los lunes.

Estuve atenta para que no se nos pasara la fecha, y reservé dos asientos con varios días de antelación. Lamentablemente el Harry's bar estaba de obras, me dijo una voz en off al otro lado del teléfono, así que la NOJB de WA tocaba ese mes en el bar del hotel Meridien. Ningún problema, reservé para el Meridien igualmente. Como era una voz robotizada no supo decirme si mi ídolo iba a estar o no tocando esa noche. Pero de todas maneras su mítica banda valía la pena. Disfrutaríamos de una noche de jazz que en nada tendría que envidiar al Blue Note.

Por fin llegó la noche del lunes, y Sandra y yo nos acicalamos para acudir a la cita musical, que estaba previsto que comenzara a las nueve y media, si recuerdo bien, a pesar de que la banda no llegaría hasta las diez. Es para hacer boca, me dije. Además, seguramente habrá mucha gente esperando para entrar y será como un buen concierto de los Rolling, pero en jazz.

El Meridien tenía de todo menos pinta de club de jazz. No había música ambiental, no había ni negros ni blancos tocando nada, no había luces bajas y ambiente de nocturnidad y alevosía. El habitáculo era un salón de hotel clasemediero con luces blancas y decoración en mármol y confort. Tampoco había mucha gente esperando, pero nosotras pagamos nuestra entrada religiosamente, creo recordar que 25 dólares de entonces, y eso nos dio derecho a un asiento y una mesita para dos. Enseguida vino el camarero, nos preguntó qué tomaríamos, y pedimos sendos vinos blancos, que como tampoco estaban incluidos en el precio, sumaban otros 25 dólares por barba.

Enfrente de mí, delante de mi copa, tal que si hubiera acudido a una boda y hubiera un cartelito con mi nombre en mi asiento, había una amable nota de la dirección del hotel que rezaba así, y lo digo textualmente porque recuerdo cada palabra: "It is not confirmed that Mr. Allen will join us tonight".

Cuando vimos eso, nos empezamos a mosquear de verdad. Llevábamos gastados 50 dólares cada una, habíamos renunciado a una soirée en un verdadero club de jazz, para acudir a un frío hall de hotel donde no había ni músicos ni ambiente y donde, para más datos, tenían estandarizada una nota que confirmaba nuestros peores presagios. Quizá Mr. Allen no acudiera esa noche.

No te preocupes, le dije a Sandra, porque aún en el hipotético caso de que WA no acuda esta noche, porque quizá tiene otras ocupaciones como escribir un guión maravilloso con el que nos haga gozar la próxima temporada, su banda debe ser muy buena. Aquí se creará un ambiente jazzístico en breve y podremos disfrutar la velada, con o sin Allen.

Así que nos relajamos y pedimos otro vinito para endulzar la decepción. Otros 25 más propina obligatoria.

Es evidente que WA no apareció. Pero su banda sí. Y bueno, eran una banda corriente de jazz. No fue ni mejor ni peor que otros conciertos que he escuchado de jazz. Sí bajaron algo las luces, y por un momento llegué a vibrar, más por necesidad que por entusiasmo. Pero el espejismo duró lo que dura un telediario. A los tres cuartos de hora de comenzar ya estaban recogiendo. El público logró amortizar la entrada con otro cuarto de hora más de regalo, pero el resultado final fue que la banda de WA recogió sus bártulos, literalmente, a las once de la noche, y a las once y cuarto ya nos habían echado del salón clasemediero del Meridien.

No es que el concierto fuera breve, es que se acabó la banda y se acabó el salón. Ni disfrutar de la última copita, ni relajarse con el ambiente, ni acaramelarse con la pareja, que en mi caso no había lugar. Se fueron todos como la carroza y el vestido de Cenicienta. Yo me negaba a levantarme del asiento hasta que un amable caballero nos increpó a levantar el culo y unas limpiadoras vinieron con los cubos de fregar. No serían ni las once quince de la noche.

Algún día le diré a WA cómo me sentí esa noche de estafada. Espero que su concierto de anoche en el Calderón de Valladolid tuviera un poco más de fondo de armario. O, a lo peor, que el clarinete de WA no fuera de cartón piedra, como las Fallas de Valencia.

Que tengas una buena entrada de Año y que bailes como si nadie te estuviera viendo.

lunes, 29 de diciembre de 2008

El pan si es bueno no engorda

Felices Navidades a todos, lo primero, y gracias por los mensajitos de apoyo al blog y a Manuela, eso es lo que cuenta, si ves que uno, por uno que sea, te sigue y se divierte o se enoja con la lectura de este blog, ya valió la pena sentarse a escribirlo. Sin lectores se convierte en una bitácora de las de antes, cuando éramos pequeños y guardábamos nuestro diario bajo siete llaves.



He estado ausente una semana entera, con sus días y sus noches. Que si se me ha hecho largo? Un poco sí. No escribir, no ver una línea de ordenador, no pisar un teclado con los dedos, no aporrear teclas enfurecida por los asuntos que pasan, es una carencia.



Ayer cuando volvimos de las vacaciones navideñas en familia, mi marido estaba malhumorado, y yo estaba triste. El necesitaba desconectar de la realidad y volver a su mundo de ficción. Yo necesitaba un café con leche, un periódico y no tener horas en el reloj. Ah, y dormir una mañana hasta más allá de las ocho.



Mi hijo ha sido la delicia de las vacaciones. Con sus cachetes, con sus dos dientes de ratón, y con una sonrisa espectacular. La estrella de todas las fiestas. Y sin embargo, hoy necesitaba un café y un papel que leer en el Buenas Migas de los Jardinets de Gracia. Sin testigos, sólo los turistas que pasan por allí.



Me topé con un montón de noticias que he ido guardando en mi bolso durante las vacaciones, para poderlas digerir con calma. Y entre las que me queman en la mano encuentro que al Juez católico Calamita le han condenado a dos años de inhabilitación, que por supuesto va a recurrir, por retraso malicioso e intencionado de la justicia. También va a recurrir contra las psicólogas, que por lo que él alega dieron su opinión favorable a la adopción por las dos lesbianas sin siquiera entrevistarlas. Ni lo uno ni lo otro, digo yo.



Mientras tanto, en Madrid el foro de la familia y Rouco Varela se han pronunciado a favor de la familia tradicional y en contra de otros núcleos familiares menos ortodoxos, por dejarlo en algo mínimamente digno. Eso no es intolerancia? Y es que mi madre está convencida de que ZP lo que quiere es destruir a la familia. Pero él tiene una familia, le espetó mi marido. Con su esposa heterosexual, con sus hijos biológicos y todo. Bueno sí, contestó la suegra de mi marido, pero no has visto todo lo que está permitiendo, dentro de poco hasta los transexuales tendrán familia numerosa. Ay, cuánto infecta Jiménez Losantos -no sé ni cómo se escribe su nombre ni quiero saberlo-. No podríamos avanzar para caber todos, digo yo, los unos y los otros? El día en que los homosexuales se proclamen defensores de la destrucción de la familia hetero estaremos en igualdad de condiciones, por ahora sólo quieren sumarse a las tradiciones, que yo sepa.



Y por último, estoy enfurecida con la prensa. Pero no pueden dejar de dar nombres y apellidos de niños protagonistas de malas noticias? El País del 17 de diciembre encabezaba así una de sus noticias: "Maite, una niña que ahora tiene ocho años, es la principal testigo de cargo del caso Alba, a pesar de que su padre, Francisco Javier Pérez, es uno de los acusados...". La Ley del Menor no permite que se revele la identidad de los menores implicados en causas penales o civiles o en noticias que simplemente puedan perjudicarles. Eo, hay alguien ahí para defenderles de la publicidad negativa y nefasta?



En otra noticia del mismo diario, del lunes 22 de diciembre, otro periodista denuncia que un crío se ha convertido en la "estrella" de su colegio, precisamente por el protagonismo que ha adquirido frente a los medios al ser el destinatario de una sentencia que le ha alejado de su madre por un año. Te acuerdas de lo que comenté en otro post sobre la mujer sordomuda que pega al hijo en la nuca, después de que él le tire una zapatilla y no haga los deberes, con tan mala fortuna que le hace sangrar y acaba en una acusación de maltrato? No sé quién le perjudica más, si la jueza con su sentencia extemporánea y desproporcionada, en mi opinión, o los medios de comunicación y el pueblo entero manifestándose a favor de la unión de la madre y el hijo. Es difícil medir este tipo de expresiones populares, y mucho más limitarlas. Y si eres periodista, qué vas a hacer, no cubrir la noticia, ocultar la identidad del protagonista cuando los demás no lo hacen? Es difícil, me hago cargo.

En otro orden de cosas, en Córdoba una pareja intentaba comprar un hijo por 20.000 euros. La primera noticia que leí hablaba de 2.000 euros, pero las siguientes engordaron la cifra en un cero más. Parece que tirando del hilo, ha salido toda una red mafiosa de venta de niños africanos, solapada tras el manto de una supuesta ONG llamada Africa Negra, que traía niños de vacaciones y no volvían jamás. Los padres solicitantes parece que han salido exculpados y exonerados de culpa. A pesar de que yo estudié en la facultad que "la ignorancia de las leyes no exime de su cumplimiento", en este caso muy probablemente los adoptantes se vieron envueltos en una maraña de mentiras y apaños entre los que debió ser imposible descubrir la verdad o la mentira de la trama. Sólo se les puede acusar de querer una adopción rápida cuando es un proceso que cuesta años y mucho papeleo. Pero quién sabe qué milonga les contaron? Se me hace complicado saber si estaban o no en el ajo. Y no vale lo de que esos niños hubieran tenido una vida mejor. Fuera los paternalismos, un hijo con quien mejor puede estar, si es que puede estar, es con sus padres, siempre que quieran tenerlo y le puedan ofrecer un mendrugo de pan para comer todos los días. Otra conclusión sería fatal para el desarrollo de la humanidad, no?

Y eso enlaza con mi última idea de hoy. Mi hijo ya no quiere teta, ni quiere juguetes de Chicco ni de Fisher Price. Mi hijo lo que quiere es una buena barra de pan que morder, y si está duro, mejor.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Tiene usted dinero?

Suena el teléfono. Estoy cambiando el pañal de mi hijo, son las ocho de la tarde, y supongo que será mi madre o mi tía o mi suegra. Quién más llama hoy en día al teléfono fijo de la casa? Ah, sí, me olvidaba, todos los teleoperadordes que trabajan en España pasan alguna llamada por mi casa alguna vez. Normalmente soy un poco estúpida con ellos. Doy una escuetísima explicación de porqué no voy a contestar a sus preguntas y me cuelgan antes de que les cuelgue yo. Pero esta vez sonaba diferente. Era de una oenejé. No me irían a vender nada, así que puse el auricular entre el hombro y la oreja y contesté amablemente.

-Bon día, soc de la Creu Roja, puc parlar amb la senyora Manuela si's plau?
-Bona tarda, bona tarda. Soc la Manuela, diguim.
-Le volíem fer unes petites preguntes, si no li bé malament. (pido disculpas por mi catalán patatero, pero así sonaba)
-Bueno, estic cambiant al nen y le tinc que donar de sopar, pero diguim, diguim.
-Voliem sapiguer qué opina vosté de la Creu Roja?
-De la Creu Roja? Pues sí, si no le importa se lo cuento en castellano porque me expreso mejor.
-Cap problema.
-Pues bueno, yo con CR tengo alguna experiencia. Cuando era muy jovencita, como de quince o dieciséis años, colaboré con vosotros. (le cambio al tú, así parecemos más colegas). Y la verdad que no fue muy bien. Me dieron un montón de formación para trabajar con menores, un montón de cursos gratis, y luego cuando era la hora de comenzar a colaborar en proyectos, resultó que los proyectos no salían. Así que la CR se gastó un montón de dinero en formar a gente que luego no pudo ocupar en nada de voluntariado. Un poco incongruente, no?
-Bueno, pero hemos mejorado mucho. Eso claro fue hace mucho tiempo, pero tiene una opinión más reciente?
Creo que me está llamando vieja, pero lo pasaremos por alto. Qué sabe ella cuando tuve yo quince años?
-Bueno, para los conflictos internacionales creo que sí trabajáis bien. Tenéis algo muy positivo, y es que sois neutrales, no intervenís con opiniones políticas, y eso hace que podáis entrar en todos los conflictos para ayudar a las víctimas. A veces sois los únicos a los que os dejan intervenir. Verás, es que yo colaboro con Amnistía Internacional, ya sabes, temas de refugiados políticos etcétera. Pues bueno, siempre que nuestra gente ha pedido para subir a un barco que llega al puerto, por ejemplo, y atender a los solicitantes de asilo, pues siempre se monta lío, no quieren que subamos precisamente para que los que están de polizones no pidan el asilo... y bueno, los únicos que siempre pueden subir sois vosotros...
-Ajá. Y bueno, entonces...
La interrumpo. -Por cierto, que tengo una amiga que está tratando de donar ropa para alguna ong, y ahora que te tengo al teléfono. Verás, es una textil de ropa infantil, y no saben qué hacer con los excedentes de ropa defectuosa para niños que generan. No los pueden vender, así que los quieren regalar a alguien que los necesite, pero claro, no quieren encima pagar el transporte. Yo les he dicho que hay que buscar una ong potente, grande, que se pueda permitir una camioneta o algo así para recoger la ropa. Tú sabes si CR podría estar interesada? O igualmente, ya que estás en esto, alguna otra ong que pudiera querer ropa infantil?
-Verá, es que yo no me ocupo de esos departamentos. Es que yo...
-Ajá, pero bueno, sabrás a quién referir la información, por lo menos?
-Pues es que yo simplemente estoy aquí para recaudación de fondos, mi función es recabar fondos de la gente...
-Bueno, esto no serán fondos en metálico, pero oye una buena ropa infantil... Y sino, quizá Cáritas, no crees?
-No lo sé. Lo que podría hacer usted -y dale con llamarme de usted- es llamar a otro departamento que se ocupe de estas cosas...
-Qué departamento sería?
-La verdad que no lo sé. Ya le digo, yo sólo me ocupo de captación de fondos.
Y por lo que veo, pensé, nunca te ocuparás de nada más, cariño. -Bueno, dado que tú eres CR, no deberías ser tú quien buscara a ese otro departamento y les dieras mi teléfono? O pretendes además que les busque yo a ellos para regalarles la ropa? Yo te doy una información, si os interesa bien, pero al menos esperaba que hiciérais el esfuerzo de buscar vosotros a quién pudiera interesar...
-Ok, señora, yo buscaré la información y les diré que le llamen a usted. Muchas gracias.

Nunca me han llamado, claro está. Lo que es seguro es que me han borrado de la lista para siempre. La pena es que lo de la ropa no era para ahuyentarla, era de verdad.

Tengo más anécdotas con ong's. Hay una con Humana que merece todo un capítulo.

Feliz Navidad!!!

Para el que le gusten las Navidades, para el que las odie, para el que llore porque no tiene a alguien que quiso, para el que llore porque no tiene a alguien que querría tener, para el que lo tiene todo y se aburre, para el que se ha quedado en paro y no le queda paro, para el que sueña con no aguantar a la familia en Navidad pero no sabría qué hacer sin ella, para el que la pase sólo en el desierto de Nevada, para el que no la celebre porque no le da la gana, para el que está deseando que pasen estos días y volver a sus rutinas diarias, para el que disfruta con el alumbrado navideño de las calles, este año adelantado a noviembre para fomentar el consumo del personal, para el que odia el consumo navideño y siente que se ha perdido el sentido de la Navidad, para el que nunca acierta con los regalos y para el que siempre se queda corto en el gasto, para el que se niega a dejar de creer en los Reyes Magos de Oriente, y para el que está harto de tanta felicidad subliminal... y también para la gente que simplemente se lo pasa bien

miércoles, 17 de diciembre de 2008

No sólo de leche vive el hombre

Lo de hoy no es un post de opinión, ni de información, es un post de socorro ayuda!!! No me importa que hayan bajado los tipos de interés, que los bancos americanos presten a coste cero -que no sé yo para qué van a prestar si no le sacan rendimiento a la inversión- ni que haya ERES pululando a mi alrededor. Ni siquiera me importa que estoy a punto de cogerme vacaciones.

Lo de hoy es más acuciante para mí que todo eso. Mi hijo no quiere comer nada que no sea leche, biberones de leche, papillas de leche, cereales con leche. Se ha vuelto monocolor, rechaza todo tipo de verduras, todo tipo de pollos y terneras triturados con las verduras, todo tipo de frutas digestivas y nutritivas, a la plancha o al vapor, le da lo mismo, endulzadas con galletas maría, sólo quiere cereales y leche de soja, porque el pobrecito tuvo cólicos y todavía no toma leche de vaca. Así las cosas, sin verdura ni fruta, me temo que se quede chiquitajo y enfermizo, o glotón y obeso de tanto cereal y tanto pan duro.

Hasta hace una semana, comía su verdura al vapor con normalidad, con voracidad incluso. La fruta hace tiempo que le pareció un asco. Así que, en vez de ampliar gustos, los va reduciendo paso a paso... Será genético? Su padre siempre está dispuesto a experimentar nuevas sensaciones culinarias. Yo soy más de si me gusta esto para qué voy a pedir otra cosa? Y si voy a un restaurante, estoy deseando que no haya desaparecido de la carta mi plato favorito para no cambiar. Cuando amo algo, lo amo para siempre. Pero el niño más bien es inconstante, y sino porqué ahora rechaza lo que le gustaba hasta hace una semana y se repliega en sus posiciones de recién nacido? Qué va a ser lo siguiente, que quiera volver a tomar de mi pecho?

Por eso, amiga del ciberespacio, lector amable, madre experimentada, tienes algún consejo que darme?

martes, 16 de diciembre de 2008

Finánciate las Navidades

Si no tienes con qué pagarte el cotillón de este fin de año, que por lo que he podido constatar siguen por las nubes -en qué estarán pensando los dueños de los hoteles y restaurantes- siempre puedes pedirle a tu mujer, u ofrecerte a ti misma, una buena donación de óvulos.

Por definición, las donaciones de cualquier parte de tu cuerpo, y los óvulos están incluidos, son gratis. O sea, no puedes vender un riñón al mejor postor, pero tampoco unos cuantos óvulos. Y anónimas. Bueno, lo segundo puede que se cumpla, pero lo primero?

El Instituto de Infertilidad Valenciano en Castellón ofrece 900 euros a cada donante de óvulos. Claro que no es el precio en que valoran los óvulos de la donante, sino una pequeña indemnización por las molestias. Que son unas cuantas. Por lo que sé, hay que hormonarse primero y después someterse a unos pinchazos y extracciones por ahí abajo. Todo eso le cuesta al Instituto 900 euros por persona. Mi madre tenía una chica limpiando en casa que se había financiado un equipo de música completo con lo que había sacado de las donaciones, llevaba ya tres o cuatro a los 21 años.

La noticia es que se han disparado las ofertas de donación de óvulos en Castellón hasta un 133% más de lo habitual, achacable a la crisis económica que padecemos, según interpreta el director clínico del Instituto de Infertilidad.

Teniendo en cuenta que los cotillones selectos no bajan de los 150 euros por persona y noche, con una donación te pagas el cotillón de la pareja y hasta un fin de semana en un hotelito rural. Que quieres, por ejemplo, pasar la noche en el Balneario Vichy Catalán de Caldes de Malavella? Ningún problema, si te das prisa en cobrar los dineros por 630 euros la pareja puedes pasar la noche del 31 en el balneario, cenar en cotillón y relajarte con una oferta de sauna+piscina+masaje. Ves? Aún te sobran 270 euros para extras.

Se me olvidaba. Si eres hombre a lo máximo que puedes optar por un poco de tu precioso semen es a 60 euros por extracción, por las últimas informaciones que tenía. Pero no es discriminación, es que al hombre le basta con una sala llena de revistas porno y unos minutos de pajilla, y a la mujer hay que hacerle una intervención en toda regla. Nuestros gametos no cuestan lo mismo de sacar, como tantas otras cosas.

Pero vuelvo al segundo punto, el del anonimato. Esto vale para todos. En España la donación es anónima por definición, así que no se puede donar para tal o cual pareja de amigos, como sí se puede hacer en otros países. Se supone que cada hospital tiene su registro de datos de donantes, absolutamente confidenciales y bajo llave, pero se supone también que existe un registro central de datos, previsto por la ley, que consigue que las mismas personas no donen una y otra vez para pagar todos los plazos del ordenador o del coche. Una ginecóloga me dijo que no es bueno donar más de dos o tres veces en tu vida, aunque desconozco las razones médicas. Pero la misma médico me reconoció que no existe tal registro central de datos, con lo que no hay forma de controlar a las universitarias que postulan al puesto de donante anónima. Y, en confianza, me dijo, hay tantas dificultades para conseguir donantes que a nadie le interesa controlarlo.

El problema lo tendrán cuando todos esos niños nacidos de donante anónimo crezcan, y quieran conocer los datos del donante, según el derecho que les concede la ley de técnicas de reproducción asistida. La identidad del donante se mantiene anónima, salvo riesgo grave para la salud o la vida del niño nacido fruto de la donación, pero se pueden conocer datos como el color de su pelo, el color de sus ojos, su altura, y quizá rasgos de su personalidad. Queda pendiente que haga un estudio personalmente de este asunto. Sería interesante saber qué datos se recaban de los donantes.

Claro que, para pedir sus datos, primero tendrían que saber que fueron fruto de técnicas de reproducción asistida, y que sus datos genéticos no coinciden con los de su padre o su madre. Y de momento nada obliga a los padres a contárselo. Pero ése será otro debate. Seguirá.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Los otros

Hasta que tuve un hijo, nunca supe que tenía vecinos. Había seres que entraban y salían del ascensor, a veces incluso se cruzaban conmigo. Intercambiábamos palabras como qué tal, bon día, que vagi bé, y tal y cual. Pero eran seres de otra dimensión, no sabría decir ni de qué color tiene los ojos mi vecina de enfrente. Es más, no sabría decir ni cómo se llama, ni aún ahora.

El día que me casé, mi madre les envió a los del piso de abajo un pastel de celebración, como si fuera mi cumpleaños. Pero eso fue mi madre, yo seguía sin saber sus nombres.

Y de pronto un día das a luz. Y sales al rellano de la escalera con un carrito que no sabes cómo entrar en el ascensor, con un enano que berrea y berrea, y tu vecina de puerta te ayuda a entrar el carro de costado, sonríe a tu retoño, se interesa por su estado de salud, tu vecina de arriba te informa de que es pediatra y te pregunta porqué lagrimea el ojo de tu hijo, tu otro vecino americano discretamente te cuenta que le escuchan llorar de madrugada... y de golpe y porrazo, empiezan a cobrar entidad, forma, colores...

Sigo sin saber qué pie calzan, ni de qué color tienen los ojos, ni sé cómo se llaman la mayoría de ellos, pero de repente les sonrío como si fueran gente que un día me puede hacer un favor, sacarme de un apuro, y porque son gente con la que, en esos días en que tienes que pasear al niño y el mundo no te comprende y la noche ha sido larga y ardua y no pasaban las horas, de repente una voz cálida en el ascensor te cuenta que ha pasado por lo mismo, que hay luz al final del túnel, le toca la cabeza a tu hijo, y tu hijo le sonríe.

Estamos rodeados de otros, que nos acompañan y nos escuchan a través de la pared. Y cuando te sientes más sola que la una a las dos de la mañana, y tu hijo no para de berrear sin saber porqué, y tu marido ronca pero tampoco tiene sentido despertarle porque no sabrá cómo ayudar, me gusta pensar que hay otra vecina, que no es una asesina en serie, como sugería en otro blog, sino una pediatra, o una enfermera, o simplemente otra madre más.

Hablando de otros, una señora por la calle nos interpeló a mi marido y a mí mientras disfrutábamos de la paz de un paseo frío y un cigarro a medias. Nuestro hijo dormía plácidamente en su carrito, tapado por mantas, gorros y peluches. Y de pronto, una mujer de ochenta y dos, como la esposa de André Gorz, querida D, se sentó al final de nuestro banco. No tenía hijos, no tenía buenas piernas, no tenía apenas ánimo para subir la cuesta hasta su casa. Pero tenía ganas de conversar.