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jueves, 13 de enero de 2011

algunos kosovares buenos


De todos es conocido que García Albiol me da alergia. Xavier GA pretende llegar a la alcaldía de Badalona con un discurso xenófobo que está muy de moda: criminalizas a los inmigrantes, les echas la culpa de la crisis y difundes miedo entre la población autóctona a los otros. Primero fueron los rumanos, a los que acusó de delincuentes. Después Alicia Sánchez Camacho, su jefa, apareció en un vídeo promocional del PP subida a una gaviota y, a lo Lara Croft salvando distancias irrecuperables, disparando con una escopeta a inmigrantes ilegales e independentistas. Las críticas les hicieron desdecirse y echar la culpa del videíto a las calientes juventudes peperas, pero lo único que hicieron fue sustituir los disparos a inmigrantes ilegales por 'mafias ilegales'. Eso me da que pensar. El PP piensa que hay otras mafias 'legales'?

Ahora el señor García Albiol, en su pelea sin cuartel por la alcaldía, ha subido el tono unos decibelios, y ha decidido que, caso de ganar las elecciones, lo primero que hará será dedicar a la policía a sus labores más ortodoxas, es decir a perseguir y encarcelar delincuentes (espero que no disparar) y que se dejen de tonterías de mediadores, tarea que en absoluto les corresponde. Y le cito: "la guardia urbana debe hacer de policía y no de  educadora de inmigrantes incívicos".

Resulta que, por el momento, hay algunos cuerpos de la policía que están realizando una labor mediadora fructífera en Badalona. La Unidad de Convivencia (UCO) y la Unidad de Civismo (UCI) son dos ramas de la Guardia Urbana que actualmente se dedican en Badalona a mediar en problemas como la sobreocupación de viviendas o las prácticas incívicas en las calles y comunidades de vecinos de la ciudad. Son 11 policías en total que visitan a los infractores y tratan de mediar en los problemas de  la ciudadanía para que no se enquisten. Trabajan para erradicar los pisos patera, evitar el absentismo escolar, y en coordinación con los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil en materia de extranjería. Otros están centrados en mediar para que se cumpla la Ordenanza de civismo, que no haya prostitución en las calles a la vista de los niños y cosas así. Parece que han conseguido cosas increíbles, como que en 4 años los pisos patera pasen de 150 a 50.

Pero todo eso a García Albiol le parecerán patrañas. Los inmigrantes a la cárcel, a ocupar puestos y camas de presos, a gastar dinero público y abarrotar las rejas, sí señor. Y en cuanto se pueda, un avión y todos a su casa, de donde nunca debieron salir.

No hay ninguna Ordenanza, de estas municipales que están tan de moda, para acusar a este ser vivo -que no sé si humano también- por un delito de incitación a la xenofobia y encarcelarlo junto a tres o cuatro kosovares de esos malos malos (que me perdonen los kosovares buenos, que seguro son la mayoría)?

miércoles, 12 de mayo de 2010

¡Grita muy fuerte Estela!


Como en todos los fangos en que me meto, no sé cómo saldré de ésta. Ni soy pedagoga ni soy psicóloga. Ni mucho menos pediatra. Madre sí, y persona también, con eso espero que baste.

Leo con detenimiento que El País empezaba la semana con un artículo extenso a doble página al son de '¡Estela grita muy fuerte!' y no puedo evitar tragármelo de cabo a rabo. Los pedagogos mallorquines junto con el Ayuntamiento de Palma de Mallorca han puesto en marcha una iniciativa muy arriesgada con este nombre y un cuento de Isabel Olid.

Resulta que la tal Estela, niña de entre 6 y 10 años,  plantó cara a un familiar -sin definir por lo que veo para que sirva en todos los casos- y le dijo '¡no!' ante los abusos SEXUALES que éste o ésta le propinaba de tanto en  tanto, por provocarle a Estela dichos tocamientos 'asco y miedo'. La desnudaba con juegos de magia hasta que ella se lo contó a su madre y descubrió el 'pastel' que el o la familiar se llevaban entre manos (supongo que en esto del sexo del 'familiar abusador/a) no discriminarán, aunque admito que no he leído el cuento, pero si está Bibiana por algún recodo...).

Hasta ahí el cuento. Ahora viene la pedagogía. Al igual que Bibiana ha reeditado a la princesa que esperaba a su príncipe en su balcón y la ha convertido en conductora de un bólido que les lleven a ella y al inútil de su novio por el mundo entero, ahora los mallorquines se  han puesto las pilas y han tirado de nuevas creaciones para explicarles a los niños un problema que les afecta o que podría afectarles: que alguno de sus amables familiares les toquen los genitales por gusto y sin reparar en gastos.

Mi tono de sorna no se debe al tema. Es tan serio como preocupante. Pero de verdad hace falta extender este problema entre TODOS los niños de los colegios de Palma de entre 6 y 10 años? Les explicamos esto y después les damos un curso de sexología, o cómo lo hacemos?

Cito a una pediatra -madre de niño de 6 años pero que no quiso ser identificada para el reportaje de El País-: "Diría que estoy a favor de la experiencia del cuento con algún pero. Es muy difícil establecer la línea muy delgada para marcar cuándo y en qué ámbito infantil se han de explicar casi todo para dar las voces de alarma. A los 6 años, creo que no se ha de divulgar toda la educación sexual. No se ha producido el efecto descubrimiento. Enseñar qué es el sexo, no deja de ser un tema complicado.".

Y digo arriesgado porque en el mismo artículo se reconoce abiertamente que es una  experiencia piloto ergo todavía no se han podido medir ni los efectos sobre los niños no afectados por abusos sexuales, que por cierto quiero creer que todavía son mayoría en un aula cualquiera, ni tampoco sobre los que sí hayan podido padecer abusos. No lo digo yo, es que lo dice un policía local citado en el artículo, especilista en colectivos adolescentes de riesgo: "...  no sabemos aún cuál es el impacto entre menores de ese tipo de acciones".

O sea, que los niños de Palma son los conejillos de indias de este experimento, deduzco. A mí me parece grave, y todavía más cuando leo las conclusiones que saca la pedagoga impulsora del proyecto Estela, Elena Quintana: "No me planteo dudas ni riesgos, todo es positivo". Hala. Pa chulas yo.