Pescar salmones en Yemen no es natural, pero puede serlo si se empeña un jeque con dinero para gastar y contrata a Ewan McGregor y a Emily Blunt para enamorarlos, no sólo del proyecto sino al uno del otro.
Jeques que hablan buen inglés y creen en proyectos sostenibles, mujeres enamoradas del amor y funcionarios rutinarios deseando saltarse las normas, además de yihadistas de pegote y un primer ministro que no sabe pescar en manos de la excelente jefa de prensa Kristin Scott Thomas. Divertida, humorística, emotiva y facilona. En tiempos de crisis y despidos, gastarse siete u ocho euros, si aún puedes, en una comedia romántica con paisajes yemeníes y tíos guapos sin corbata es un desahogo. Yo me lo pasé muy bien.


