my time is now (Nike)

PASA PASA ESTÁS EN TU CASA

COMO EN TU CASA



lunes, 14 de octubre de 2013

LA BULLOCK


De pequeña quise ser astronauta, entre otras cosas que no me atrevo a nombrar. Luego crecí, odié las matemáticas, las ciencias en general y me dediqué a leer, escribir e interpretar lo que escribían otros, cosas de abogados, y nunca más pensé en mi profesión frustrada. Nunca más, hasta que la semana pasada me senté en el sillón del cine vo para ver Gravity. La Bullock está inmejorable, con toda esa claustrofobia que te contagia nada más salir a escena detrás del cristal de su casco gravitatorio. Yo casi me quedo sin oxígeno con ella. Pero luego llega Clooney, el más genuino y actual de los Cary Grant, y todo te lo confunde. El espacio, las estrellas, sus ojos azules que resultan no serlo y su imagen de perdido por el firmamento. Y quieres dar piruetas como él y con él y aferrarte a sus manos, segura de que nada te va a pasar si te abotonas a su camisa de fuerza. Todo eso, y unas gafas 3D que te lo colocan a una distancia ridícula de tu mano. Casi le toqué, si no fuera por el traje. Y acabé agotada de tanto viajar, respirar a sorbos lentos para no quedarme sin gas, apagar incendios y encender interruptores en chino y ruso de naves Soyuz que están a punto de estallar. Fui Sandra Bullock. De hecho, todavía me siento un poco Bullock mientras mis piernas se desplazan por la cocina de casa y trato de levitar mientras preparo el desayuno. 

jueves, 3 de octubre de 2013

Pues te lo inventas!


Mi hijo tiene cinco años. Lo que le gusta al salir del cole, después de pasarse allí de 9 a 5, lo que suma 8 horas de jornada laboral, es ir al parque con sus amigos, o a casa y pintar, ver  algunos dibujos, merendar en el sofá, contarnos qué cosas han hecho en clase, con quién jugó, a quién castigaron esta vez... ya hace dos extra escolares en el mismo centro: natación y judo, lo que le supone salir un día a las 6 en  vez de a las 5. Ya está, no? 

Para mi asombro, en la web que tenemos de papás y mamás concienciados con la educación de nuestros hijos, compruebo que hay ya varios papás y mamás preocupados por si el año que viene darán francés en la escuela -además de inglés, catalán y castellano- y otros que  proponen clases de tenis de seis a ocho de la tarde, y otra mamá que responde que el suyo va a clases de chino pero que también se puede estudiar ruso en el mismo centro, otros van a teatro para mejorar su expresión corporal... y yo lo entiendo todo, pero no nos estaremos agobiando antes de tiempo? Dios mio que jueguen, que hablen con sus amigos de todo y de nada, que hablen con nosotros, que se tumben a la bartola un rato antes del baño y la cena, que interactúen con sus hermanos pequeños o mayores si los tienen, que no hagan nada y se aburran!!! 

No recuerdo muchas cosas de mi infancia, tengo poca memoria, pero alguna tengo, y recuerdo a mi madre cuando le iba con lamentos tipo 'es que no sé qué hacer' y siempre me respondía 'pues te lo inventas!'. 

Creo que los papás de ahora, de puro concienciados, no les dejamos ni aburrirse, por si acaso nos toca bailarles una jota. Les llenamos de actividades entre semana y el fin de semana de modo que  no les quede tiempo  ni de respirar. Objetivo encubierto: que lleguen a casa extenuados y no nos den mucho la tabarra. Objetivo políticamente correcto: que se formen para este mundo cruel y desigual donde, si no son los mejores en algo, no sobrevivirán. 

Y con eso les contagiamos nuestros miedos, nuestros fracasos, nuestros temores, nuestras prisas y nuestro estrés generacional. Aburrirse debe de ser un placer. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Yo me catalanizo, tú te catalanizas...


él se catalaniza... y así sucesivamente hasta 43 millones de españoles, o menos si descontamos a todos los inmigrantes que se han vuelto a sus países más prósperos que éste y otros millares de españoles que se han ido a hacer las Américas, las Asias y sucesivamente... en medio de este totum revolutum sale Esperanza Aguirre la magnífica con una frase de publicista de Aquarius o de la Coca-Cola -que son los mejores- y dice: "hay que catalanizar España" y olé. 

Frente al sieso de Wert que quería españolizar a los niños catalanes, llega ella y quiere catalanizarnos a todos, hacernos ver que el pan con tomate es lo mejor que hay, que saber dos idiomas es mejor que hablar  uno solo, y que la fuerza catalana bien organizada puede mover algo más que turbinas. Que el café para todos que trajo la Constitución del 78 sencillamente se ha quedado obsoleto, y que no pasa nada por hablar de asimetrías, de competencias desiguales y de Comunidades que ni son idénticas ni tienen porqué serlo. Y Josep Piqué nos dice que hay que convencer a los catalanes de que "estar en España es un buen negocio", y Oriol Junqueras que no hay que perder el pasaporte español por tener el catalán. 

Parece un tremendo lío, pero yo creo que hay Esperanza... y va en la dirección asimétrica... 

lunes, 16 de septiembre de 2013

ESPEIN IS DIFERENT MAI FREND


De cinco hijos, uno atontao, otro depresivo, el anterior se oenegea, el pequeño se quiere casar de forma prematura y el del medio está acomplejao. Qué es? Una peli española, pues qué iba a ser. La gran familia española, de Sánchez Arévalo, en cartelera desde la semana pasada. 

Si eres español -incluso si eres catalán y te empeñas en ser diferente- es apta. Risa garantizada y esperpento también. Actores más o menos. Los hombres mejor que las mujeres en mi opinión, y ni siquiera sé porqué, pero como más espontáneos en sus chorradas. Extravagante y real como la vida misma de una familia corriente nacida en los sesentas o setentas del siglo veinte. Si eres belga, o sueco, o noruego, uff yo no sé, quizás si te gustó Jamón jamón ya tienes puntos para  ver ésta también. 

En cuanto a mí, que siempre quise familia numerosa cuando era niña, especialmente cuando iba a casa de mis primos que eran nueve hermanos, pues me retrotrajo a una vida que nunca fue la mía, pero la gocé que no veas. Apuntadla! 

martes, 3 de septiembre de 2013

El segundo violín


Me gusta la  música de violín. Suena cursi decirlo, o no, me importa un pito, el caso es que la peli de ayer El último concierto, me pareció fascinante, conmovedora e inmensamente romántica. Philip Seymour-Hoffman es probablemente mi actor favorito desde hace unos años, me enamoro de todos sus papeles perdidamente, cuando no directamente de él, porque su alma es la misma en todo lo que hace, tan sólo le quitaría unos kilitos para ponerle más en forma, aunque puede que perdiera sexappeal, quién sabe... 

Los egos masculinos, los polvos aplazados, el miedo a sufrir en vida y al menoscabo físico, el pavor a enamorarse de alguien que no sea una cosa, el temor de la soledad, la vida compartida, la ausencia de pasión, los celos, el  rechazo, la amistad, la crianza, los reproches y las lágrimas... y un último concierto. Conmovedora y sutil, como la vida. 

viernes, 30 de agosto de 2013

Réquiem


Alguna vez te has imaginado tu propio funeral? es duro, pero es una constante en las cabezas de mucha gente, quizá porque la idea de la propia muerte nunca se nos escapa del todo y bueno, el entierro es parte de esa idea no? Quién vendría, quién nos lloraría, quién nos reiría, y más que eso, quién nos recordaría? Parece un ejercicio puramente egocéntrico, de mirarse al ombligo, pero es más que humano me parece a mí y además qué carajo, todos queremos dejar algún tipo de huella, con o sin trascendencia de por medio. 

Ayer acudí a un funeral multitudinario y la propia vitalidad del fallecido, por raro que parezca, me hizo salir de allí con una sonrisa. Alvaro, dijeron, seguro que ya está dando clases de vuelo a los ángeles más atrevidos. 

Pero además otra cosa me hizo sonreír. La hermana del fallecido me abrazó y me dijo 'Manuela tú nos has ayudado mucho'. Y se refería a mi trabajo, a mi hacer y a mi no hacer, a mis llamadas y a mis intermediaciones en algunos de sus asuntos profesionales. Y que en un momento así se acordara de eso, me hizo sentir que ella me estaba reconfortando a mí, y no al revés como suele suceder. Y es que dejar huella de tu paso constante y sonante, es una necesidad vital. Descanse en paz. 

viernes, 2 de agosto de 2013

Los Warren



Me encanta pasar miedo viendo una peli, salvo cuando duermo sola claro. Y anoche escuchaba todos los ruidos y gritos de THE CONJURING -INFORME WARREN- por mi casa a las cuatro de la mañana. Por qué? porque me liaron para ver cine de terror y salí aterrada. Había visto MAMA y no sufrí mucho ni me la creí demasiado, pero ésta de los años setenta, con muñecas de labios carnosos y mirada fija que se mueven de un sitio a otro y personas que son lanzadas al vacío o arrastradas por el suelo porque se les ha metido dentro el diablo, uff... Lo que pasa es que ahora ya no se dan tanto esos fenómenos paranormales a nuestro alrededor. Cuando yo era niña estaban Jiménez del Oso con  sus psicofonías y las pelis con exorcistas, en cambio ahora la Iglesia y sus ritos como que han perdido protagonismo en nuestras vidas, no? Ya no nos asustan los demonios invisibles, sino las bombas de los terroristas o los cuchillos de algún tipo que quiera grabar su asesinato en vídeo. Quizá en los setenta hubiéramos dicho que se les había metido Lucifer en el cuerpo, y ahora simplemente nos parece que es un esquizofrénico que escucha voces en su cabeza. Menos mal que el papa Francisco está recuperando fieles a marchas  forzadas... Feliz verano gente!!!