my time is now (Nike)

PASA PASA ESTÁS EN TU CASA

COMO EN TU CASA



domingo, 6 de marzo de 2011

la liga de la leche


Hay un momento que es crucial para tu futuro inmediato cuando estás pariendo, pero no te das cuenta porque estás bajo los efectos de la anestesia, las contracciones y el chute de oxitocina. Suele suceder al mismo tiempo que un médico que acaba de terminar la carrera de medicina, o eso te parece a ti, te mete la mano dentro de la pelvis y la saca triunfal diciendo 'sí, ya está dilatada de cuatro'. Pero lo dice sin mirarte siquiera, porque en realidad habla con la comadrona y tú eres sólo la cabeza entre piernas que se queja como si fuera una coneja. Ahí por fin que alguien te habla por encima de tus piernas, y es una enfermera que llega con su bloc de notas y te pregunta respetuosamente: le darás el pecho a tu hija?  Sí, respondes entre contracción y contracción y antes de que te coloquen la anestesia epidural. Ni cuenta te has dado de que acabas de decidir tu vida para los próximos cuatro o seis meses, por lo menos.

A continuación empujas y empujas hasta que con uñas, dientes y brazos sacas a tu hija por la pelvis y te la ponen en los brazos apenas asoma el morro. Te la sujetan al pezón entre su grasa y la tuya, y contemplas extasiada entre lágrimas cómo succiona. Ahí se queda, enganchada a tu pezón izquierdo, porque el derecho está entre cables de goteros y vías en la mano para sujetarlos. Y una y otra vez succiona, para sacarte el calostro que tanto la va a alimentar mientras te estimula la subida de leche.

Los siguientes tres días serán cruciales si quieres tener leche, te dice la enfermera ya en la habitación. Cada cierto rato, póntela al pecho. Y esa frase tan inofensiva, será tu cruz y tu santo y seña. Cada vez que te quejes, que pidas desesperada que se lleven la niña a un nido para poder dormir, que aúlles de dolor por las heridas de tu pezón izquierdo, cada una de esas veces, habrá una enfermera de eso que llaman en los hospitales modernos 'nursery' que venga y con la mejor de sus sonrisas te diga 'póngala al pecho'.

No importa cuánto duela y lo poco que duermas. Póngala al pecho, repetirán como autómatas todas ellas. Dónde está la ginecóloga que defiende mis intereses y no los de la niña, preguntarás. La ginecóloga ya hizo su trabajo, señora, te dirán con desprecio. Ahora la que tiene que salir adelante es ella, y usted tiene que producir la leche que la suba de peso. Así que... póngala al pecho.

La segunda noche pido un chupete para que no me destroce las tetas. Me miran con desprecio y me niegan la mayor. La tercera noche pido a mi marido que amenace a la enfermera talibán con un cuchillo de la cena y le pida un biberón de leche artificial a las tres de la mañana. La enfermera teme por su vida y sólo por eso trae el biberón. Pero la muy cafre se lo quiere dar en jeringuilla. Claro, la niña rechaza la leche y ella opina que es que no tiene más hambre. Le pregunto alucinada porqué no se lo da con la tetina como se dan todos los biberones, y me responde que como le doy pecho a mi hija que la tetina está contraindicada para que no se malacostumbre. La volvemos a amenazar con el cuchillo de la cena y entonces ella saca la tetina y se la coloca al niño en la boca, que se traga el biberón como si fuera lo único que ha comido en su vida. Cafre de mujer.

Y aquí estoy, que si no es porque mi hija acabó en la zona de neonatos por un tema de ictericia, y me encontré con enfermeras que ya no eran talibanes sino seres humanos, hubiera mandado la lactancia materna a hacer puñetas en menos de cuarenta y ocho horas. Seguirá.

lunes, 14 de febrero de 2011

Los niños ricos

Mientras me pregunto en qué momento pasaron Pa negre en el cine de mi barrio y la pasé por alto, demostrando mi total ignorancia e incapacidad para oler una peli ganadora de Goyas -lo mismo que la Academia, que ya la podían haber nominado para los Oscar- leo un artículo en El País que me sorprende y altera mi estado de ánimo, provocándome un atisbo de terror. Lo han titulado Lo tienen todo, excepto a sus padres, y va exactamente de eso.

Niños que viven rodeados de plays station y de MP3's que los mantienen perfectamente incomunicados del mundo real. Que tienen 500 amigos en Tuenti pero ninguno en su barrio. Que delinquen por la red y por el móvil,  y que pegan a sus padres cuando son adolescentes, para llamar la atencion -psicólogos dixit-. Y cuyos mayores, que perdieron su control cuando eran pequeños mientras se dedicaban a sus carreras exitosas que les realizaban como PROfesionales, atemorizados ante tanta adolescencia sin sentido, o bien los entregan a la Administracion pública, reconociendo su incapacidad para hacerse con ellos, o tienen más dinero que eso y los depositan en un internado suizo de moda.

Me he puesto a pensar en mis amigos. No tengo ninguno que presuma de internado suizo. Y hasta donde yo sé, a ninguno le han quitado a sus hijos por no saber criarlos. Lo que veo a mi alrededor son padres y madres preocupados por la educación de sus crías hasta el infinito, por organizarles el tiempo de ocio, a veces tanto que no les dejamos ni aburrirse un ratito, que miran con lupa lo que comen en el cole para saber si pueden delegar en esos centros educativos su alimentación física y también espiritual, y que les acompañan al pediatra cada dos por tres y les van a recoger a la puerta del cole con una mandarina o unos frutos secos para evitar la galleta de chocolate.

Mamis que han renunciado a ser profesionales de éxito porque no han conseguido compatibilizarlo con los días de varicela y las noches de toses y mocos. Y padres que trabajan en exceso para pagar hipotecas y vacaciones en el mar, pero que no recuerdan la última vez que hicieron un cine. Que se conocen todos los parques de la ciudad, en los que pasan sus fines de semana desde las siete de la mañana en que se levantan a las diez de la noche en que sus dulces retoños tornan a la cama.

Y me he dado cuenta de que, o bien no pertenezco a esa clase social adinerada de la que habla el artículo. Que bien pudiera ser. O bien esa investigación de El País me está hablando de una generación de padres que ya no me representa. Padres de hace quince o veinte años que no sabían del efecto demoledor de sus carreras empresariales. Yo lo que veo ahora son progenitores deseosos de ocio más que de negocio.

Pero claro está que me podría equivocar de principio a fin. Y también es cierto que llevo un buen rato dedicada a este post, mientras mi hijo juega sin mí en el salón de la casa.

viernes, 11 de febrero de 2011

las fiestas de toda la vida

Qué se puede ver en la cartelera del cine cuando no tienes ganas de profundizar en la dura vida ni tampoco quieres ver una tontería de culos y tetas de ésas tan habituales? PRIMOS.

Es una opción muy respetable de estos días. Yo no tenía mucha confianza en ella pero salí gratamente sorprendida. Un buen rato, unas risas, alguna escena emotiva y fiestas de pueblo de ésas que ya no quedan por las ciudades. Y un paisaje bucólico que te da ganas de correr a Cantabria, en concreto a Comillas, y enamorarte de esa novia o novio que dejaste tirado por circunstancias de la vida cuando eras un pipiolo o pipiola.

Sin más trascescendia. Sales oliendo a limpio del cine y sin el estómago revuelto. La siguiente -y quizá última antes del parto- será la de los Coen, otro cantar.

lunes, 31 de enero de 2011

Los ojos de Meryl Streep


Siempre me gustó pensar que mis padres parecían actores de cine. Mi padre murió cuando yo era una niña, así que decidí que -excepto por las orejas- tenía la misma facha que Clark Gable. Me aprendí de memoria la peli con Escarlata O'Hara y decidí que ese señor tan estupendo era igualito que mi papá. Después decidí que mi mamá tenía la misma pinta que Meryl Streep, un poco más mayor y menos glamurosa, pero cuando revisitaba los álbumes de fotos de cuando eran más jóvenes, me parecía clavadita.

Lo que más me recordaba de ella a Meryl Streep eran sus ojos. Bellos, abundantes, vivos, de mirada clara y que te podía acunar o decapitar según fueran las circunstancias. Una mirada que me ha perseguido de cerca desde que nací de un rayo cósmico y hasta el día 19 de enero de este mes. Ese fue el día en que la mirada se apagó. Yo la vi irse. Nunca había visto cómo se morían las personas. Sabía que se morían, que se iban apagando. En la tele pronuncian palabras importantes antes del final. Pero yo sabía que eso era producto de Hollywood y que a la mayoría de los mortales les pilla de sopetón y sin ánimo ni corazón ni estómago para pronunciar palabras. Y así fue la de muerte de mi Meryl Streep particular. Se le fueron los ojos hacia arriba y entonces yo supe que se había muerto. Y que por mucho masaje cardíaco que le fueran a dar, se había muerto la mujer más fuerte del mundo.

Ella me decía muchas cosas de colegio de monjas, como 'venciste mujer, venciste, por no dejarte vencer' cada vez que me veía desfallecer por alguna cosilla de las mías. Mi madre pasó por la muerte de un marido joven, por la supervivencia de una chiquilla que quería comer todos los días, fue viuda ejemplar delante de los bancos pidiendo aplazamientos y negociando compraventas, en esa época del Cuéntame en que sólo las viudas podían conseguir milagros de un banquero piadoso. Pasó por un cáncer en soledad y vivió mucha soledad.  Un día me dijo que le gustaba el espejo de su baño, grande y luminoso, porque se veía reflejada en el y se sentía acompañada. Yo vivía cerca de ella, pero a veces estábamos a muchos kilómetros. Su nieto la buscaba cuando no la tenía cerca, pero a días la echaba de su cuarto y le decía que le dejara con su mamá. Los niños son ingratos y egoístas y no saben de delicadezas. Qué cosas, ahora que sabe que el gormiti Infartum se la ha llevado, atacándole el corazón, y ella se ha quedado en una estrella, cada noche nos pregunta por la estrella y quiere mirarla para ver a su abuela.

Yo de verdad espero que los ojos de mi Meryl Streep sí que estén en una estrella. Y desde ahí nos guíen a mí y a los mios de principio a fin. Descansa en paz, mami.

jueves, 13 de enero de 2011

algunos kosovares buenos


De todos es conocido que García Albiol me da alergia. Xavier GA pretende llegar a la alcaldía de Badalona con un discurso xenófobo que está muy de moda: criminalizas a los inmigrantes, les echas la culpa de la crisis y difundes miedo entre la población autóctona a los otros. Primero fueron los rumanos, a los que acusó de delincuentes. Después Alicia Sánchez Camacho, su jefa, apareció en un vídeo promocional del PP subida a una gaviota y, a lo Lara Croft salvando distancias irrecuperables, disparando con una escopeta a inmigrantes ilegales e independentistas. Las críticas les hicieron desdecirse y echar la culpa del videíto a las calientes juventudes peperas, pero lo único que hicieron fue sustituir los disparos a inmigrantes ilegales por 'mafias ilegales'. Eso me da que pensar. El PP piensa que hay otras mafias 'legales'?

Ahora el señor García Albiol, en su pelea sin cuartel por la alcaldía, ha subido el tono unos decibelios, y ha decidido que, caso de ganar las elecciones, lo primero que hará será dedicar a la policía a sus labores más ortodoxas, es decir a perseguir y encarcelar delincuentes (espero que no disparar) y que se dejen de tonterías de mediadores, tarea que en absoluto les corresponde. Y le cito: "la guardia urbana debe hacer de policía y no de  educadora de inmigrantes incívicos".

Resulta que, por el momento, hay algunos cuerpos de la policía que están realizando una labor mediadora fructífera en Badalona. La Unidad de Convivencia (UCO) y la Unidad de Civismo (UCI) son dos ramas de la Guardia Urbana que actualmente se dedican en Badalona a mediar en problemas como la sobreocupación de viviendas o las prácticas incívicas en las calles y comunidades de vecinos de la ciudad. Son 11 policías en total que visitan a los infractores y tratan de mediar en los problemas de  la ciudadanía para que no se enquisten. Trabajan para erradicar los pisos patera, evitar el absentismo escolar, y en coordinación con los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil en materia de extranjería. Otros están centrados en mediar para que se cumpla la Ordenanza de civismo, que no haya prostitución en las calles a la vista de los niños y cosas así. Parece que han conseguido cosas increíbles, como que en 4 años los pisos patera pasen de 150 a 50.

Pero todo eso a García Albiol le parecerán patrañas. Los inmigrantes a la cárcel, a ocupar puestos y camas de presos, a gastar dinero público y abarrotar las rejas, sí señor. Y en cuanto se pueda, un avión y todos a su casa, de donde nunca debieron salir.

No hay ninguna Ordenanza, de estas municipales que están tan de moda, para acusar a este ser vivo -que no sé si humano también- por un delito de incitación a la xenofobia y encarcelarlo junto a tres o cuatro kosovares de esos malos malos (que me perdonen los kosovares buenos, que seguro son la mayoría)?

martes, 11 de enero de 2011

SATÁN QUIERE PILLAR LA JUBILACIÓN

En este capítulo de Rosalinda y sus familiares, Satán está como loco por pillarse una buena jubilación y mandarlos a todos al carajo, pero a quién pone al mando? en cuanto a Dios, está más ausente que nunca... pincha AQUÍ

viernes, 7 de enero de 2011

Feliz Mil Novecientos Cincuenta y cinco


Feliz Año a todos! se portaron bien sus majestades los Reyes Magos de Oriente? En casa hubo mucho para el niño y poco para mí. Es lo que tiene casarse con un extranjero, que a esto de los Reyes como que no le da mucha importancia... para el niño teníamos tantas cosas, entre propias y de familiares, que al segundo regalo que le dimos ya vimos que no iba a asimilar más sorpresas y el resto lo guardamos en un armario para mejor ocasión. Que seguro las habrá. Con menos de tres años te pierdes antes de llegar al segundo regalo y entonces no consigues que disfrute con ninguno de ellos. El pobre no sabía dónde acudir, ya me pasó con su cumpleaños y ayer no quisimos repetir. La estrella del día fue una granja con animales que le regaló su madrina.

Y hoy, primer día de rebajas, me he desayunado con un poco de ardor de estómago. En parte provocado porque estoy ya de ocho meses y la barriga no me deja ni sentarme bien a la mesa, pero en otra buena parte porque se ha despertado Rosa Parks de dondequiera que se hallara y ha vuelto la segregación en los buses públicos. Esta vez no es racial sino de sexos y tampoco sucede en USA sino en Israel. En eso que llaman otra democracia más. Supongo que cuando algo así sucede en un país islámico y dictatorial no nos sorprende ni es noticia, pero Israel debería ser otra cosa, o no?

Un juez ha dictaminado que si las mujeres quieren sentarse en la parte trasera de los autobuses públicos o mehadrines que no hay problema ninguno, siempre que sean ellas quienes lo hayan decidido. Claro que, si deciden entrar por la puerta delantera, deberán enfrentarse con un montón de miradas furiosas de ultraortodoxos que no aprueban la mexcla de sexos en el transporte de masas. El juez ha dicho textualmente "Ellas deben sentarse donde quieran... cuando releo estas líneas me pregunto cómo es que ha hecho falta escribirlas en el Israel de 2010. ¿Es que han vuelto los días de Rosa Parks, la mujer afroamericana que provocó el colapso de la segregación racista en un autobús de Alabama en 1955?".

Yo creo que este señor se ha quedado corto y que simplemente tenía que haber prohibido semejante costumbre de separar a hombres y mujeres en espacios públicos. Y sin embargo, qué sé yo de Israel y su gente? pues nada de nada.

De lo único que puedo hablar es de que anoche ganó el premio Nadal Alicia Giménez Bartlett. Cuando me senté a la mesa del salón donde se celebraba el premio, ya me dijeron que lo había ganado ella, a pesar de que la decisión se anunció dos horas más tarde, con los cafés. Pero eso es lo de menos. Alicia GB estuvo brillante en su oratoria post-premio y la prensa la cubrió de mil honores, además de los tres Presidents que acudieron a la cita del Nadal, el flamante Mas y los ex Montilla y Pujol. A la salida, me fijé en que el Señor Lara fumaba a la puerta del hotel Ritz -me gusta más llamarle así que Palace- rodeado de coches oficiales y escoltas. Pero no me atreví a preguntarle si no pensaba dejar de fumar en este año tan propicio para las prohibiciones y de bolsillos vacíos. En resumen, me lo pasé muy bien, comí el cordero y el postre de chocolate y después lo vomité todo en mi casa de madrugada, como corresponde a una buena romana en estado de gracia.

Feliz entrada de año!