my time is now (Nike)

PASA PASA ESTÁS EN TU CASA

COMO EN TU CASA



lunes, 9 de julio de 2012

Campanades de boda



Faltan horas para que se produzca el bodorrio del año. Ella no se quiere casar y él tampoco, pero familia obliga. Clase media, Cataluña, Bollywood. Sí, estoy hablando de Campanades de boda, la última creación del grupo teatral La Cubana. Te ríes, te ves reflejada en algunas de las situaciones -que no en todas-, comprendes el porqué del teatro y te acuerdas de aquella frase que me dijo un  tío italiano que conocí hará ya algunos años de más: Manuela, todos los hombres  hacemos 'cine' antes de hacer el amor. En mi pueblo se decía de manera más basta... prometer hasta meter... 

Y sin embargo Campanades de  boda no va por  esos derroteros que me he desviado yo. Va del teatro que supone una boda. Desde los novios que se hubieran ido a vivir juntos sin tanta parafernalia, hasta la madre de la novia que llega con ataque de histeria al enlace y dice sufrir por su hija cuando en realidad sufre por su propia satisfacción. Habla de que los hijos homosexuales mejor que no se casen pero las hijas hetero mejor  que lo celebren por todo lo alto, no importa si es con un  actor indio o con un posibles catalán, y aunque tenga que ser por videoconferencia. Unos que pasen desapercibidos. Otros que se casen a todo color. El teatro Tívoli se convierte en un local para bodas y los asistentes a la obra en invitados con pamela. Y la tata de la peli es la tata de toda la vida, la que te cambió los pañales y le habla a tu madre como si la riñera, porque ella es en realidad quien manda en casa, quien conoce cómo y dónde se guardan las escobas. Y la música, la de siempre. El ritmo, el de La Cubana. Altamente tradicional y catalán, pero exportable, en mi modesta opinión, a cualquier ciudad de provincias española y familia de medio pelo venida a más. Espectacular y muy muy divertida, especialmente si eres de por aquí y lo has mamado en tu infancia, adolescencia, juventud y adultez. Imperdible. 

miércoles, 4 de julio de 2012

la muerte y el muerto


Hay algo de obsceno en la muerte. En la muerte de otro precisamente. El muerto desaparece y sus herederos se ven forzados a hurgar entre sus cosas para sacar lo mejor y lo peor del muerto de entre los muebles y el polvo. A vender o regalar, a donar o a guardar, miles de tesoros y cachivaches que el muerto atesoró en vida o simplemente olvidó en un desván. Cartas de su juventud y periódicos olvidados del día del nacimiento de sus hijos. Cosas que un día quiso mostrar a unos y otros y por falta de tiempo nunca consiguió desempolvar. Máquinas de escribir obsoletas o cámaras de fotos que podrían recuperarse para un museo, vinilos y fotos de personas que no recuerdas haber visto jamás. Hurgar en los bolsillos de las chaquetas del muerto por si dejó monedas olvidadas o una dentadura postiza. O peor, por si dejó papeles que no quiso que nadie encontrara nunca. Es lo que tiene la muerte, que te coge por sorpresa, que es inesperada por mucho que la sepas cierta. Nunca te la esperas. Y por eso mismo es odiosa, temida, dolorosa, y más que nada obscena. 

lunes, 18 de junio de 2012

No matarás


Estoy muy cabreada. Mientras en Europa no tenemos dinero los peatones pero los viajeros de alto copete mueven miles de millones como si fueran setas -hoy Hollande pedía 120 mil millones nuevos para inyectar liquidez al sistema- los chinos obligan a abortar a sus mujeres cuando tienen un segundo hijo, salvo que paguen la multa de entre 5 mil y 165 mil dólares, según el municipio y sus recaudadores. Ya sabía que el chino es un sistema profundamente corrupto, pero no hasta el extremo de vendarle los ojos a una chica de 22 años embarazada de siete meses, sacarla de su casa, hacerle firmar un papel a ciegas e inyectarle una medicación abortiva unos minutos después. Y no contentos con eso, la abandonan después en el hospital con el feto muerto y desangrado a su costado. Ni Hitler fue capaz de tanta maldad, o quizá sí, pero al menos pasó a la historia como el más cruel de los malos. Y no somos capaces de darle más que media página de los periódicos de hoy? Ya está? La puta crisis nos ha dejado ciegos y sordos para todo lo que no sea el bolsillo propio. 

martes, 22 de mayo de 2012

SOMBRAS TENEBROSAS


Quería escribir sobre Johnny Depp y su conde drácula para Tim Burton, o Barnabás Collins. Quería escribir de él pero lo que me vienen a la cabeza son otras imágenes. Me viene una amiga que quizá se queda sin trabajo en breve. O mis compañeros que nos fuerzan a la huelga cada día desde hace unos cuantos. Nos fuerzan a luchar por unos derechos que muchos hemos dado por perdidos antes de empezar.  Si todos fuéramos como yo y como Arcadi Espada, que decía esta mañana que las huelgas en España en la última década no han servido para nada, uff... si todos fueran así nos habríamos quedado con leche en vez de sangre en las venas. Si los jóvenes no se manifiestan y chillan y protestan en la calle, qué les queda de la mítica rebeldía antisistema que conlleva la pasión de las primeras reivindicaciones? Si ya no protestas a los veinte, a los cuarenta qué harás, tirarte en el sofá a ver series de la tele mientras bebes cerveza de lata? 

La otra imagen que duerme conmigo es la de Rato dimitiendo como si nos hiciera un favor, como si no fuera delito esconder y engordar las cuentas de un banco por 3.500 millones y sin que te pase nada. Me vienen a la cabeza todos esos consejeros de bancos que no pierden más que un trocito de su indemnización, en el mejor de los casos, y nadie les juzga por los delitos cometidos y tipificados en el Código Penal. 

Esperanza Aguirre decía esta mañana en Onda Cero que silbarle al Príncipe de Asturias en el partido de fútbol de la Copa de España -o algo así- es un delito de traición a la patria y debería suponer la suspensión del partido, a lo Sarkozy. Y los delitos de los gestores de la banca, en dónde se pena por ellos, señora Esperanza? 

No me haré de Aurora Dorada, el partido nazi de los griegos, ni pondré minas antipersonas para que los banqueros no puedan salir de su trono sin más que una carta de dimisión, pero ganas de encerrarles en una reja con vitrina incorporada, no me faltan. 

Y mientras tanto, Johnny Depp nos chupa la sangre en una magistral dirección  de Tim Burton tan tenebrosa como sombría y divertida. Los genios son así. Te chupan el presupuesto semanal y quieres volver. 

lunes, 30 de abril de 2012

La pesca del salmón en Yemen


Pescar salmones en Yemen no es natural, pero puede serlo si se empeña un jeque con dinero para gastar y contrata a Ewan McGregor y a Emily Blunt para enamorarlos, no sólo del proyecto sino al uno del otro. 




Jeques que hablan buen inglés y creen en proyectos sostenibles, mujeres enamoradas del amor y funcionarios rutinarios deseando saltarse las  normas, además de yihadistas de pegote y un primer ministro que no sabe pescar en manos de la excelente jefa de prensa Kristin Scott Thomas. Divertida,  humorística, emotiva y facilona. En tiempos de crisis y despidos, gastarse siete u ocho euros, si aún puedes, en una comedia romántica con paisajes yemeníes y tíos guapos sin corbata es un desahogo. Yo me lo pasé muy bien. 

jueves, 19 de abril de 2012

el rey de la selva



 Ramón Gómez de la Serna entró a lomos de un elefante en el Cirque d'Hiver de París con ocasión de la presentación de un libro. Pero eso era en 1927. En 2012 las noticias ya no son tan interesantes. Ni podemos tener un elefante en casa, como le gustaría a mi hijo, ni las presentaciones de libros son tan exóticas. Pero tenemos reyes que se van a Africa a cacerías organizadas por ciertos empresarios sirios y acompañados de no sé qué amigas del corazón. No está mal tampoco, oyes.

Ayer cuando escuché que nuestro rey, porque es nuestro rey nos guste o no, y le guste o no a él claro, decir lo siento -qué periódico ha sido tan cursi hoy de abrir con eso de 'amar es no tener que decir nunca lo siento de Love Story?- y poner ojitos y continuar con el 'no lo volveré a hacer más'... dios cómo me recordó a mi hijo mayor, que con sus casi cuatro años pone idéntica carita y gesto de pena cuando quiere sobornarnos y pedirnos perdón antes de tragarse un helado de postre!!!

Y luego me puse a pensar en los paralelismos. Mi hijo es el rey de la casa, y así se lo digo yo siempre que estoy de buen humor. El querría ser el rey de la selva, pero ya sabe que ése es el león cuando ruge y ni dios le tose. Y Su Majestad es el rey de la otra casa, que es la marca España y otras como Repsol, Endesa, Telefónica. No hay otro lobbista como él a favor de las empresas españolas, me consta. De los ciudadanos y de cómo los defienda no he escuchado comentarios. Tupido velo.

Si mi hijo tira una  maceta o rompe un coche, sería yo, su madre, quien pagaría los daños e incluso según cómo podría ir a la cárcel por no vigilarle mejor. Su Majestad tampoco es responsable de sus actos, sino que todos ellos tienen que  ir refrendados siempre por el Presidente del Gobierno, que  es quien responde por sus actos si no recuerdo mal mis estudios de derecho constitucional. Así que los platos rotos los pagaríamos entre todos sus súbditos. O ciudadanos? O mejor que los pagaran las Endesas Telefónicas y Repsoles, no?

En cuanto a su breve y efectista discurso, ni dijo por qué ni dijo en qué. Ni con quién. Ni cuánto. Pero a mí, como española que me siento, me pareció que mi hijo quería un helado de postre.

En estos tiempos que corren, corramos un tupido velo  y dejemos que las instituciones sea lo único que  no se tambalee, aunque esas mismas instituciones hagan todo lo  posible por joderla constante e insistentemente. ¿Por qué no nacionalizamos Repsol aquí? Digo yo...

viernes, 13 de abril de 2012

mis amigas directivas



Voy a coger jornada reducida, me dice mi amiga, porque ya no puedo más de escuchar a mi hija diciéndome que no le busque canguros, que a la que quiere ver por las tardes en casa es a MI. Y por qué no se lo dice a tu marido, le pregunto yo? Buena pregunta! me contesta, si se lo dice será que no le ha tocado la fibra sensible como ha hecho conmigo!

Mi hijo, el mio, me dijo ayer que por qué no voy nunca ni a llevarle ni a traerle del cole, que siempre va su papá, que está muy bien, claro, pero que por qué yo no voy nunca? Memoria corta, le digo, porque cuando tu papá viaja soy yo la que te lleva y te trae todo el tiempo, mi vida. Me mira incrédulo, porque  lo que pasó hace más de una semana no cuenta mucho en su cabeza. Así que hoy he llegado tarde a la oficina para poder llevarle yo al cole. Me tocó la fibra.

Y entre una cosa y la otra, leo cansinamente otro artículo más en EL PAÍS sobre el porqué de las mujeres que no llegan a directivas y el porqué de los hombres que siempre están en lo más alto del poder y no lo comparten con ellas. Y me acuerdo de mi amiga, que tiene un puesto de mucha responsabilidad y va a renunciar a parte del mismo para que su hija no la regañe por ponerle canguros a todas horas. Y de mi otra amiga, que dejó una brillante carrera de periodista porque no quería perderse el despertar de sus hijos cada mañana y la salida de los coles a las cuatro -a las cuatro salen!-. Y no consiguió un trabajo decente que la dejara combinar ambas cosas, mucho menos de alta dirección. Y me acuerdo de Soraya Sáenz de Santamaría y de Carme Chacón, mujeres de bandera y de corta y rasga sin duda, pero que se han perdido casi con toda seguridad los despertares de sus hijos y las siestas de mediodía en que te abrazan y les pones el chupete para que continúen el sueño. Y las noches en vela con el termómetro en la boca y las mudas de ropa por las diarréas. Y el método Estivill aguantando mecha mientras lloran para educarles el sueño. Y las llamadas al pediatra cuando -en medio de una  reunión de trabajo- te acuerdas de que tenías que vacunarle contra la varicela y no compraste la vacuna.

Lo que quiero decir es que en esta vida nuestra, tenerlo todo es imposible. Y lo sé porque lo vivo y nadie me va a explicar qué y cómo es lo de cuidar a un hijo, o a dos. Tienes que tener la cabeza por ellos al menos el 30% del día, tirando por lo bajo. Tienes que estar ahí cuando se bañan o cuando salen del cole y tienen preguntas y además quieren ver tu cara, no la de la canguro -por mucho que la quieran-. Cuando el  pediatra te da hora a las once de la mañana porque no tiene otra libre y tú tienes que saltarte tus cuatro reuniones de la oficina porque nadie como tú le va a explicar a la pediatra qué tiene la niña y cómo ha pasado las noches. Y cuando la profe te quiere contar cómo va tu hijo, también te lo quiere contar a ti.

Y  lamentablemente, todo eso no es compatible con una profesión que requiera el 90 por ciento de tu ser, como lo es la vida de la multinacional en la cumbre. Llena de viajes intempestivos, de reuniones a las nueve de la noche, de domingos pegada/o al ipad con los datos financieros que no cuadran, y en definitiva con la mente enfocada por y para el bien de tus accionistas.

Alguien tiene que llevar el timón de la casa, y quién va a ser, el mismo que lleva el timón de la empresa? Salvo que sea superwoman o superman... Me da igual si es Ella o es El, pero alguien tiene que ser el patrón para que no vaya a la deriva. Y mejor que sea uno de los progenitores que no los abuelos de la criatura, a poder ser. Para y por el bien de todos. Y más allá de los derechos del menor a que sus papás le cuiden en primera persona, están las prioridades de cada ser humano. Y esta ser humana, que soy yo, tiene un montón de amigAs que han podido ser top number one de las compañías para las que trabajan, porque les sobraban valía y templanza, y han DECIDIDO perderse el sillón del número uno en la oficina para poder subirse al sofá de su casa y aupar a sus hijos en su regazo. Amigos hombres que piensen igual? Espera que pienso... ummm... ahora no me vienen a la cabeza! Mecachis...

O cambiamos el capitalismo y sus exigencias, o dirigir empresa y casa seguirán reñidos per secula seculorum. Pero no porque los hombres son maaaalos y han decidido discriminarnos, sino porque somos más  versátiles y menos centradas en el business que ellos. Pero eso creo que no es políticamente correcto. Uff.