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miércoles, 15 de junio de 2016

BRUJAS CLUB VEINTICUATRO

SIGUE MI CLUB DE BRUJAS QUE HACE TIEMPO NO ATENDÍA, PARÍS SE HUNDE MIENTRAS SATANÁS LO CONTEMPLA Y DIOS SIGUE EN BABIA

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viernes, 27 de mayo de 2016

ADOPCIÓN Y FACEBOOK



Mi último post publicado sobre la ADOPCIÓN Y FACEBOOK, búsqueda de orígenes biológicos y cómo las redes y facebook en especial lo han revolucionado todo...

viernes, 18 de marzo de 2016

LA MIRADA DEL OTRO



En 2010, antes de que ETA comenzara a desmovilizarse como organización criminal y terrorista, unos presos disidentes de la cárcel de Nanclares (Alava) enviaron una carta al Gobierno Vasco expresando su deseo de reunirse, en la medida de lo posible, con sus víctimas o con los familiares de éstas. Sin beneficios penitenciarios, sino apelando a una necesidad interior de reparar algo o a alguien. Y esa carta no cayó en saco roto, sino que se llevaron a cabo una serie de reuniones y procesos restaurativos, de la mano de mediadores especializados en la materia penal, en donde víctimas y victimarios se pudieron mirar a los ojos y preguntarse muchos porqués o paraqués. De manera voluntaria y de manera confidencial y casi clandestina. El Gobierno consideró que la sociedad, o ellos, no estaban preparados para explicar algo así a la ciudadanía. 

Tres años más tarde, una compañía de teatro y tres actores deciden llevar a escena este proceso, y dramatizar lo que fueron esas conversaciones y cómo se llegó a ellas entre la hija de una de las víctimas mortales de ETA y el asesino de su padre. 

Escalofriante y esperanzadora de que otra forma de hacer las cosas es posible, LA MIRADA DEL OTRO no es apta para todos los públicos. 

lunes, 7 de marzo de 2016

ZOOTRÓPOLIS


Bienvenidos a ZOOTRÓPOLIS, la ciudad donde cualquiera puede ser lo que quiera ser. Es un buen comienzo, no? Al menos para la vida de cualquiera de nosotros lo sería. 

También para la conejita Judy, que quiere ser agente de policía para correr aventuras, cambiar el mundo y atrapar a los malos, en vez de vender zanahorias en el aburrido puesto de verduras que regentan sus padres y antes lo hicieron sus abuelos. 

En Zootrópolis los animales actúan como personas, se visten, se calzan, tienen empleos estables y llevan a sus hijos al colegio. Y, al igual que en nuestro mundo de humanos, entre los animales hay roles difíciles de cambiar y mentalidades pacatas que niegan las oportunidades del salto hacia delante. Miedos y esquemas mentales como pantallas cuadradas de televisión que dificultan la tarea de la conejita Judy. Un zorro siempre será un zorro, y por lo tanto no será de fiar. Al igual que una dulce conejita no atrapará malos sino que recolectará y venderá zanahorias. 

Y sin embargo, en la ciudad de Zootrópolis otro mundo es posible. Los animales han evolucionado y ya no están divididos entre depredadores y presas, sino que conviven en una sociedad igualitaria donde las oportunidades están al alcance de todos. Una ciudad donde cualquiera puede ser lo que quiera ser. Hasta que algo o alguien se instala en ella para retrocederlos al pasado, para que unos y otros vuelvan a las cavernas y el tigre vuelva a ser depredador desconfiable y la oveja presa necesaria. He aquí la misión de la agente Hobbs, la más nueva y pequeña de los oficiales de policía de la ciudad de los rascacielos. 

Si tienes menos de 100 años, no te la pierdas. Y si tienes más tampoco. Si llevas algún niño para que te acompañe, te sentirás con la excusa perfecta para disfrutarla. 

viernes, 26 de febrero de 2016

ABUSOS


Conectando con la entrada anterior de Spotlight, están saltando noticias como pelotas de rugby sobre Barcelona, ciudad condal, y los abusos sexuales cometidos contra niños en colegios de pro como los Maristas. 

Primero fue el centro educativo de Sants el que saltó a la palestra, con acusaciones contra un profe que ha confesado sus crímenes y contra otros que no lo han hecho pero igualmente están ya bajo la lupa de administraciones, policías y jueces. Tarde, porque las denuncias datan de varios años atrás y sólo ahora se han puesto en conocimiento de Bienestar Social y de Educación, con el consiguiente rapapolvo del Defensor del Menor, pero ahora que han salido a la luz, parecen imparables. 

Hoy la noticia salta a portada del El Periódico, porque la mancha alcanza al cole de Maristas más insigne de la ciudad, el de la Inmaculada, en pleno Eixample y estandarte del concierto económico escolar. Yo misma hice solicitud hace años para que mi hijo ingresara en dicho centro, y no tuve suerte porque la demanda de plazas era muy muy superior a la oferta. Qué bien! 

Ex-alumnos de ese centro han denunciado ahora tocamientos por parte de profesores del centro entre los años 70 y los años 90. Eso era cuando yo iba al colegio, aunque no a ése. Tocamientos en los genitales por debajo del calzoncillo en la mesa del profesor y a espaldas del resto de alumnos que hacían fila. Una madre que dice haber sido acallada por el centro en plenos años 90 a cambio de que ese profesor fuera sacado de la escuela sin hacer ruido. 

Sabíamos de la tolerancia hasta los 90, y más, en los casos de acoso entre alumnos, de la pasividad de los centros, de la 'normalidad' con que esas prácticas se permitían a cambio de 'hacernos más fuertes'. Pero que no nos protegieran frente a profesores enfermos, eso no lo sabíamos. 

Y se demuestra una vez más que el maltrato a menores no distingue entre clases sociales. Spotlight muestra casos de abusos de curas en colegios donde la miseria económica abundaba y esos curas eran el sustento moral de sus alumnos 'protegidos'. Pero el caso de La Inmaculada afecta a lo más pudiente de la sociedad local. 

Hasta dónde estamos dispuestos a callar por el prestigio y el buen nombre de unas instituciones que debían protegernos? Y hasta dónde llegaba el nivel de tolerancia? Tocada de culo, de genitales, masturbaciones, violaciones? Dónde ponemos el límite de lo admisible? 

lunes, 1 de febrero de 2016

SPOTLIGHT




Las monjas de Santa Isabel me han negado durante todos los años que tengo mi derecho a conocer a mis padres biológicos, siquiera a la madre que me parió. Primero fui de modo inocente y pregunté por ella, y me dijeron que viviera feliz con mi familia adoptiva, que ella nunca había ido por allí a preguntar por mí. Nunca vienen, dijeron. Después he conocido a madres que han ido a Santa Isabel a interesarse por esos bebés que un día dejaron, voluntaria o involuntariamente, y les han dicho lo mismo que a mí, que nosotros no hemos ido a preguntar. 


Después decidimos de buena voluntad colgar nuestras búsquedas en la página de la casa cuna, por si alguna madre alguna vez entrara a mirar. Y las monjas las borraban cada día. ¿Ensuciábamos su dosis de virtud? No lo sé, acabaron por cerrar la web porque no podían pararnos. 


Después les pusimos una demanda judicial para conocer nuestros orígenes biológicos. El juez nos dio la razón, pero el abogado de las monjas se excusó en el secreto profesional y sus clientas adujeron que no estaban allí cuando pasaban esas cosas y que no tienen registros de nada. 


Y comprendí que el poder de la Iglesia católica es más grande que todo nuestro dolor por no saber. Que su reino no es de este mundo ni tampoco les afectan las leyes civiles de los comunes mortales. Sus tentáculos están por encima de las leyes y el dinero les sirve para cubrir lo que Dios no alcanza a preservar inmaculado. 


Y todo eso y mucho más es SPOTLIGHT, la última peli de Thomas McCarthy. En su caso se trata de curas pederastas norteamericanos, que eran sistemáticamente cambiados de parroquia y causaban baja por enfermedad a cada delito impune. Cuando por fin las víctimas comenzaron a denunciarles, pactaron y pagaron en mediaciones privadas sometidas a la más estricta confidencialidad de las partes y sus abogados. Private mediations, dice el abogado millonario de la pantalla. 


Y así han ido salvando almas para el cielo de los corruptos, sin perdón, sin culpa, y con una chequera en el bolsillo. 

Ese no es mi Dios, ni tampoco ellos son mi Iglesia. 

lunes, 25 de enero de 2016

Los amigos como nosotros


En un balneario suizo de lujo coexisten individuos e individuas que, por diferentes y dispares razones, y en edades que van desde la niñez hasta la senectud, han decidido hacer un parón y disfrutar de la belleza y la tranquilidad de un paraje extraordinario. Tanto como la película que ha montado Sorrentino en La juventud, una joyita cinematográfica que te da ganas de llorar de tan bella, y que volverías a visionar nada más termina, para apreciar todos esos detalles que en el primer pase seguro te has perdido. 

Michael Caine es un director de orquesta retirado, con una mujer encerrada en una institución de salud mental y una hija en plena crisis personal. Harvey Keitel está escribiendo su testamento cinematográfico rodeado de jóvenes aspirantes a genio. Y a través de ellos y junto a ellos, desfilan Miss Universo, un actor que está de vuelta de todo a pesar de sus pocos años y un montañero enamoradizo, entre otros personajes. 

Los amigos como nosotros, dice Caine, están para contarse las cosas buenas.