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lunes, 19 de noviembre de 2012

Déjame entrar en tu casa


Os acordáis de esta peli, Déjame entrar? Era de Tomas Alfredson y en ella un adorable niño Oskar no sabía si dejar o no entrar a su casa a Eli, una adorable niñita que encarnaba al demonio. Pues bueno, En la casa es una comedia que tiene y no tiene que ver con aquella terrorífica historia. 

En la casa trata de una familia clasemediera cuya vida se ve invadida por la mirada de un voyeur aspirante a escritor que se hace pasar por un adorable adolescente amigo del hijo 'normal' de la familia 'normal', para poder espiarles a sus anchas como un insider y luego relatarlo todo y hasta novelarlo para un enfermo mental que ejerce de profesor de literatura. Un resumen muy sesgado, claro. 

El adorable adolescente que se infiltra en casa de la familia 'normal' tiene más carencias afectivas de las que nunca imaginará su adolescente e ignorante amigo 'normal', al cual ridiculiza para sentirse a salvo en su  miserable vida afectiva. El infiltrado es inteligente, brillante, cínico y rematadamente atrevido y sensual. Es un adulto metido dentro de un uniforme de liceo francés. Y juega con los afectos de su amigo 'normal' y con la vida de una familia vulnerable. Una familia como las demás. 

Hasta ahí todo bien, pero el adolescente vampiro encuentra en su profesor de literatura un receptor a la altura de sus guiones novelados, y ahí les ves a los dos, poniendo las historias reales de la gente real al servicio de la literatura y de la ficción, de modo que puedan conseguir que sus personajes -reales- se suiciden o transgredan todas las reglas con tal de que ellos forjen una buena historia y conviertan, de ese modo, a la familia normal en un episodio de su imaginación y su excelente pluma. 

Y lo malo de todo esto es que esa gente existe, están entre nosotros. Y no piden permiso. Inquietante peli, como la vida misma.

2 comentarios:

Juanjo dijo...

Ya tengo ganas de verla
Besos

Manuela dijo...

JUANJO: muy muy inquietante... besos!