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jueves, 22 de octubre de 2009

la huida o la revolución femenina

Y si las mujeres un día nos vamos de casa y volvemos al cabo de un mes? Qué piensas tú que te encontrarías a la vuelta, te atreves a contarlo?

Para que sirva de ejemplo, empiezo yo. Me encontraría que mi marido ha descubierto el camino del colegio de mi hijo y hasta sus horarios de salida y de entrada. Que se habría sacado un abono en la farmacia de enfrente y que reconocería la cara de la pediatra de nuestro hijo hasta de perfil y sin gafas. Sabría los horarios de comidas y de sueño y habría aprendido que cuando el niño llora a las dos de la mañana lo que busca es agua o chupete o consuelo. El niño por su parte habría aprendido a reconocer la cara que tiene su padre cuando le interrumpen el sueño a las dos de la mañana. Sabría los nombres de los medicamentos más frecuentes de mi hijo y las medidas que toma de cada uno de ellos cuando le sube la fiebre o le bajan las defensas, que es lo mismo. De comidas no tendría que aprender nada porque ya se lo sabe todo.

Y tú? Qué pasaría si te ausentaras un mes del domicilio familiar?

15 comentarios:

MOHRENWITZ dijo...

Y si no pasa nada?. Y si resulta que te das cuenta de que eres totalmente prescindible?. Supón que todo lo que haces tiene una importancia relativa; que a tu hijo lo siguen llevando al médico, que lo consuelan de noche sin encender la luz, que no muere de hambre, ni de frio, ni siquiera de fiebre porque le dan justo el volumen de dalsy que necesita....
Curioso ejercicio el que propones. Lo cotidiano, el día a día, no cambiararía un ápice. Terrible pero cierto.

Manuela dijo...

el del niño quizá no... pero te aseguro que el ritmo del marido sí cambiaría... de todos modos tienes razón en que deberíamos probar más a menudo a dejaros solos ante el peligro, si es que tú eres un hombre, y además debes de tener niños porque te sabes la palabra mágica: dalsy!

Cristina dijo...

Ja, aunque no suelo estar de acuerdo a menudo con Mohrenwitz en este caso no puedo por menos que darle la razón.... en realidad a nivel doméstico todo acabaría por ir poniéndose en su sitio a no ser que el padre y abuelos de las criaturas sean verdaderamente un desastre .... pero, aun siendo prescindibles aparentemente, somos imprescindibles para ellos porque perderían una visión fundamental o diferente de la vida, la de su madre-mujer, dejarían de recibir una parte importante de cariño y afecto, se quedarían sin la complicidad de quien ha estado tantos años junto a ellos a las duras y a las maduras, y sobre todo echarían de menos a su madre y su madre se moriría de pena de no verlos cada dia.... y es que madre no hay mas que una!
Eso si, durante un mes se crearía un puesto de trabajo como doméstica para alguien....

Carlos dijo...

El mundo seguiria girando... quizás más despacito para el pequeño

Bruja dijo...

Responsabilizarse de la logística de los niños: un ejercicio interesante que deberían practicar los "papás" de vez en cuando.
En mi caso mi marido desconoce, por poner algún ejemplo, el nombre de las profesoras de sus hijos, que hay que poner en las carteras, si han de llevar desayuno, que días van a piscina e incluso como se hace una coleta!!!! Por no decir que no asiste a las reuniones de padres del colegio, a las fiestas infantiles ni los acompaña al pediatra o a las actividades extraescolares. Pero, a los niños se les compra ropa? Necesitan libros? Van al médico? Cada cuanto? Donde?
Confían en que ya estamos nosotras para todo eso, verdad?
Sí, deberíamos desaparecer de vez en cuando y que se pusiesen las pilas. Que trabajo y agobios tenemos tod@s.

Carlos dijo...

Pues nada, visto lo visto y leído lo leído....plataforma popular para reinstaurar la covada.

Lola dijo...

Si en mi época yo hubiera desaparecido un mes de casa, cuando hubiera vuelto ni me habrían abierto la puerta.....
Me gusta más esta época.
Un beso Lola

Manuela dijo...

bruja, se hacen los tontos...

Manuela dijo...

qué es la covada, Carlos?

Carlos dijo...

En el norte de españa y en otros lugares de la Europa preromana,cuando las mujeres parian elegian al hombre que "era" el padre de la criatura, entonces el hombre tomaba al niño y simulaba los dolores del parto y "amamantaba" al bebe durante las primeras semanas de vida (la mujer descansaba, o no...)Así nacian en el pequeño los derechos sucesorios y hereditarios de los bienes y titulos del padre.vamos era como una prueba de adn de la epoca. (+ó-)
Lo recuerdo por que imagine lo gracioso que debe de ser ver a un tipo con barba nacida bajo los ojos y hasta la cintura, feo, sucio gordo y grasiento con los dolores de parto

Manuela dijo...

peor es imaginarlo amamantando a un bebé! gracias por la historia, nunca la había escuchado!

Anónimo dijo...

yo pienso que encontraría todo igual...es una buena propuesta la que haces pero en mi caso un mes no es tiempo suficiente para que algo cambie...a día de hoy se que él me echaría mucho de menos si falto un mes y yo a él...por lo demás las cosas seguirían igual....por un lado asusta..por lo de la rutina y eso pero por otro..reconforta saber que lo importante...lo que te llena va a seguir estando ahi....

Caro dijo...

He venido a tu casa, Manuela ;)

Como la penúltima siesta de mi hijo es escasa, puedo dedicar pocos minutos a sondear tu blog, pero no quería dejar de decirte que me gusta mucho tu estilo escribiendo. Es muy ágil y fresco. Es curioso imaginar a la gente por nuestra manera de escribir, cada uno tan particular como en la 'vida real' :)

Yo sí creo que sí que pasa. Las cosas tarde o temprano se adaptan, los padres se acostumbrarían... perdiendo tantos espacios públicos como nosotras o adjudicándoles los nanos a los abuelos... pero la vida no es la misma sin una madre. Y sin un padre tampoco. Preguntadle a cualquier huérfano...

Carlos, muchas gracias por la historia de la covada, me encanta aprender algo nuevo (y tan viejo) cada día.

Saludos!

Diario de una mamá pediatra dijo...

Pues seguramente en mi casa se apañarían tras el "shock" inicial...Mi marido tiene bastantes recursos, pero precisamente eso es lo que acaba fastidiando....que pudiendo hacer las cosas si estoy yo para encargarme...se columpia....Mucho camino por hacer todavía...
Un saludo

Anónimo dijo...

Me encontraria a mi suegra en casa ocupando mi lugar, seguro..,