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lunes, 26 de octubre de 2009

Si la cosa funciona

Subes al metro, y ahí puede estar determinada tu suerte para los próximos veinte o cincuenta años. Colocada a tu lado puede estar esa persona que cambie tu destino para bien o para mal. Tú mira bien por si acaso, nada de tanto librito y walkman -ya no se dice así, verdad?- que no nos dejan ni vislumbrar quién sea el pasajero de al lado. Llámalo historia de no ficción.

O puede que tu encuentro sea más radical. Al borde del precipicio, optas por tirarte por la ventana, haciendo acopio de todo el arrojo necesario, y allá abajo, esperándote, está la chica de tus sueños, a la que le has roto tres costillas y una pierna, pero no importa, si tú eres el chico de sus sueños acabará contigo aunque sea a la pata coja. Llámalo Woody Allen y Si la cosa funciona.

Cambiando al terreno político, una persona presente en un momento dado, puede dar al traste con un golpe de Estado. Llámalo Sabino Fernández Campo, ex jefe de la Casa Real y presente en el despacho del Rey en el preciso momento del día 23F 1981 en que el general Armada llama a don Juan Carlos y le pide presentarse en la Zarzuela. El Rey, a punto de decirle que sí y falto de conocimientos, o eso parece, da una mirada en ese instante a Sabino que le dice que NO enérgicamente con la cabeza. Sigue su consejo, ergo niega a Armada la entrada en la Zarzuela, y Armada pierde la mitad de su objetivo. Se queda sólo con el Congreso de los Diputados. Quién sabe qué hubiera pasado de llegar también a palacio con los tanques? Véase Ignacio Camacho, periodista, esta mañana en tertulia de Onda Cero radio. Y descanse en paz SFC.

Lo que quiero decir es que la vida está llena de casualidades que te cambian la dirección de medio a medio. Si en vez de tomar un café aquí lo tomas allá, quizá nunca vuelves a ser la misma. De hacer un plan a hacer otro para el fin de semana, te puede ir un giro de trescientos sesenta grados en adelante. Tomas pequeñas decisiones del día a día, y no te das cuenta de su trascendencia hasta mucho después. Afortunadamente, porque sino nos pesaría demasiado el pequeño quehacer diario y no moveríamos un dedo.

O no. A lo mejor resulta que da igual lo que tú pienses que harás. A lo mejor todo está ya predeterminado y no cambias nada que no se tenga que cambiar.

Estas filosofías baratas o de taberna son las que pueblan la última peli de Woody Allen. A todo el mundo se le pueden ocurrir si se sienta a pensar un rato, cigarrillo en mano y copa de vino mediante. Si a eso le añades un folio en blanco, quizá te sale un guión de largometraje. La grandeza de Woody Allen es que él consigue un guión maravilloso y una desternillante sucesión de encuentros y desencuentros con tan sólo esa idea de fondo. Se copia a sí mismo, se vuelve a reinventar, y todos celebramos que nos haya contado de nuevo la misma historia.

Es o no es un genio?

11 comentarios:

PMT dijo...

Valiente menage a trois: Armada, Sabino y Woody Allen: el azar y/o la necesidad. Divertido y aleccionador leerte. Un beso para Julia y un abrazo para ti.

Manuela dijo...

gracias PMT, pero dime una cosa, quién es Julia?

Alhy dijo...

Yo no creo en la suerte ni tampoco en el destino, creo en la CAUsalidad. Tengo algun amigo que me dice que estoy contaminada por tantos años de psicologia, que me he vuelto demasiado zen. Pero lo que creo no lo creo porque me lo hayan dicho en clase o por que lo haya observado en mi entorno o en el arte, sino porque cuando lo descubri hizo click dentro de mi, se convirtio en insight. A lo que me vengo a referir, es que opino que somos arquitectos de nuestras vidas, que elegimos atrayendo y repeliendo todo lo que gira a nuestro alrededor. La vida nos da lo que necesitamos y tomamos lo que vemos/sabemos/podemos dentro de nuestras caracteristicas mas o menos neuroticas. Es un punto de vista que los fobicos a la responsabilidad detestan, porque deposita el peso basico de lo que nos pasa en nosotros mismos. Pero lo creo y lo siento firmemente.
Asi que no estoy de acuerdo con Allen, yo solo creo en un tipo de suerte: la de la familia en la que caes al nacer.

A pesar de eso, soy muy alleniana y en mi altar siempre estarán Manhattan, Annie Hall y Hannah y sus hermanas. No es que le pida que siga a la altura, pero si mas chispas y mas magia, asi que sus ultimos trabajos no me han convencido demasiado.

Vengo de otro blog y no puedo evitar decirte que no hagas caso a ninguna opinión negativa. Si quieres ver Ágora y Moon, do it. Por cierto, desde mi humble opinion, a mi me gustaron ambas ;)

Manuela dijo...

para mí la vida es como cuando te sientas a escribir una novela, tienes unos cuantos personajes, unas ideas y una página en blanco, y te pones a teclear según un plan que tú has establecido, pero luego pasan cosas, cosas que no habías previsto y que van cambiando la historia que tú querías contar, y sí, creo firmemente que la novela la escribimos nosotros con nuestro teclado día a día, y claro que hay imprevistos que pueden cambiar las cosas, pero puedes aceptarlos y girar a la izquierda o seguir de frente ignorándolos... o sea que creo en el azar y también en la voluntariedad de cada uno... si no eres de una determinada manera, jamás conocerás a nadie en el metro que te cambie la vida... espero ver Moon, Alhy, ya os contaré mi opinión... de Agora no estoy tan segura, me da cierta pereza y tengo poco tiempo libre...

Cristina dijo...

Uff... pues yo si creo en el azar, y peor todavía, en la fatalidad a la manera griega. Está claro que existe la causalidad pero también la casualidad; a mi me han pasado cosas que me hacen pensar que más que angel de la guarda tengo un cachondo mental que se entretetiene mientras se fuma un porrete en ver que como puede "animar" mi dia a dia, siempre con un sentido del humor, que je, no comparto. No sé, a veces piensas porque tenían que estar precisamente alli determinadas personas cuando hay un atentado, porqué una mujer descubre que su marido es un maltratador (¿eligió mal ella s us pareja y por eso obtiene lo que tiene?.... complicado).... por no poner muchos otros ejemplos que serían deprimentes.
Claro que también es verdad que para que te toque la loteria tienes que jugar a la loteria, y bueno, con esta chorrada supongo que resumo mi opinión sobre el azar y la necesidad.
Alhy, por cierto, ¿ejerces en Barcelona? ¿no te dedicarás a niños?
Besos

Jo Grass dijo...

Me has descubierto tú a mi primero pero aquí estoy sorprendida de encontrar tanta afinidad: en el discurso, en el tono y en la forma de relacionar cosas que, a priori, no parece que puedan degustarse en el mismo plato.

Yo solo creo en lo que una es capaz de proyectar; en visualizarse en el deseo de aquello que quieres alcanzar. La malaventura te visita cuando bajas la guardia y te regala un toque de atención para que no te vuelva a pasar. Sí que he pensado a veces que hay gente con buena estrella y te aseguro que jamás me he sentido parte de ese clan pero, estoy convencida que para crecer y evolucionar hay que creer en uno mismo y currárselo porque del azar no me fío "na de na".

SAludos y hasta pronto

Lola dijo...

Pero si que existe lo de "cuando menos te lo esperas salta la liebre" y eso lo he comprobado hace unos días en una persona muy querida para mí.
Hay que buscar las cosas en la vida con tesón, pero el azar es el azar y sí que existe.
Manuela: muy bueno tu post, muy bien planteado, muy bien explicado y muy bien concluido. Un beso Lola

P. M. Talaván dijo...

Tal vez Julia seas tú, Manuela. O ¿qué sé yo? Tanto azar y tantas creencias me empujan a ponerme, darle a la tecla y empezar esa novela que siempre se lleva debajo del brazo...je, je...
Un beso y un abrazo al mismo tiempo. Compartido.

Irene dijo...

Yo creo que no solo hay que estar en los sitios para que te sucedan cosas hay que tener actitud, 2 personas en la misma situación no reaccionan de la misma forma. Lo que quiero decir es que hay casualidades pero también hay gente que las aprovecha, disfruta, se involucra, se relaciona, gente positiva ante la vida. Luego esta la "gente gris" esas personas que no se ven, que no se relacionan, que no participan, gente negativa, que pasan por la vida sin pena ni gloria......... No puedo con los grises a estos ya les pueden llover las casualidades que ni se inmutan.

Manuela dijo...

muy de acuerdo Irene, puedes estar ahí y no darte cuenta de lo que tienes delante, la actitud es esencial para que te pasen cosas...

sylvia dijo...

Totalmente de acuerdo :) Muy chulo tu blog.