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viernes, 10 de junio de 2011

dormir o vivir


Una vez tuve un novio que andaba por la vida tan estresado que dormir por la mañana más allá de las siete le parecía criminal, un asesinato de la propia vida. Perder el tiempo, decía, dormir es perder el tiempo. Con los años he aprendido que durmiendo no sólo rejuveneces porque te salen menos arrugas y menos canas, sino que además vives tu otra vida, la de los sueños inconscientes, y descansas un ratito de ésta. Que no es que ésta no nos guste, pero a veces está bien poner el off y entrar en La Otra Dimensión.

Los neoyorquinos, que todo lo comercializan, ahora venden horas de sueño por un precio razonable. Y si no son de sueño, por lo menos que sean de relajación. Por 17 dólares puedes disfrutar de 20 minutos de tranquilidad en una cámara privada en YELO, un salón de Manhattan (The New York Times), y empresas vanguardistas como Google o Cysco alquilan sillas de siesta para sus empleados y tienen cápsulas futuristas con ese fin. Han estudiado que un hombre con sueño es mucho menos productivo que uno descansado.

Así que lo que los latinos inventamos sin darnos ni cuenta y vivimos creyéndonos atrasados e ineficientes por exceso de calor, resulta que ahora los anglosajones lo comercializan como el agua mineral. Embotellan la siesta y la venden por horas sueltas.

Y es que, hasta cuando nos copian sacan más partido que nosotros. Será la educación calvinista o qué? Por mi parte, y dado que en los próximos años sufriré de falta de sueño profundo debido a los pipis, aguas y terrores nocturnos de mis hijos, pido rabiosamente al mundo anglo que inventen la pildorita del sueño. No quiero nada más que tener la sensación de haber descansado doce horas seguidas. Y al igual que me horrorizaba que hubiera una pastilla que eliminara el hambre, y con ello las ganas de comer y las delicias del sabor de un pata negra, también me espanta una vida sin sueños inconscientes, pero qué le voy a hacer...

7 comentarios:

Juanjo dijo...

Dormir y mas aun soñar son partes maravillosas de la vida...por lo tanto la disyuncion no es exclusiva
Besos

Anónimo dijo...

Es cierto que a todo le sacan más partido que nosotros. Son los reyes del marketing; consiguen generarte necesidades que ni tú mismo imaginas.
Puestos a elegir me quedo con VIVIR. Aunque debo reconocerte que en mi etapa de "papá de recién nacido" había mañanas en el trabajo en las que la gente no se atrevía ni a toserme.... Qué la fuerza te acompañe!!!!


Mohrenwitz

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Hola Manuela, después de tanto tiempo paso a verte y dejarte mi ternura.
Si vienes a mi espacio verás como está muy distinto a cuando lo conociste.
Con ternura
Sor.Cecilia

Manuela dijo...

JUANJO: bueno, lo que pasa es que a veces parece que si duermes pierdes tiempo de vivir, pero estoy contigo que por supuesto no es así... viva la siesta!

MOHRENWITZ: así es, hay nochecitas que te los miras y te los comerías con patatas... si tan sólo tuvieran un botoncito de off de vez en cuando... jeje

MONJA DE CLAUSURA: ahora mismo entro a ver... no tengo tiempo de ná!

Proyecto de Escritora dijo...

Por un lado me encanta dormir y soñar sobre todo, aprendo mucho con mis sueños, pero es verdad que dormir de más es dejar de vivir, con que durmamos lo que a cada uno le venga bien a su organismo, de 7 a 9 horas, es suficiente para estar sano. Si duermes de menos o de más, ya es en perjuicio de nuestra salud.
Que interesante eso de que vendan relajación...(aunque con los masajes, es un poco lo mismo)

Besos!!

Manuela dijo...

PROYECTO DE ESCRITORA: pues no sé, yo creo que durmiendo ganamos horas de vida, que dormir bien te da energía y te multiplica las horas de vigilia, incluso envejeces mejor, y sí, cada uno tiene una necesidad de horas de sueño, unos con seis horas están tan panchos y otros necesitan diez, pero vaya que de promedio dormir ocho horas sería perfecto, al menos para mí!!!

Lola dijo...

Yo, Manuela, duermo casi 12 horas todas las noches; reconozco que soy un poco anormal...
Me gusta lo que cuentas. Un beso fuerte de Lola