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viernes, 27 de febrero de 2009

mi amiga P

Hará una semana, y a raíz del revuelo que se ha armado con la huelga de los jueces, le envié un sms a mi amiga P, que es magistrado (o magistrada, ay si me escucha Bibiana Aído), y le pregunté escuetamente: haces huelga o estás en excedencia? No estoy en excedencia, me contestó, y hago huelga porque la situación en la que estamos no hay quien la aguante.

Eso me figuraba, le contesté. Pero tranquila, que ahora llega Caamaño y quizá os ponga un pisito a cada una. Digo una, discriminando a nuestro favor, porque el porcentaje de opositorAs frente a opositorEs es de siete a uno, aprox. No hay más que entrar en los juzgados, hay mayoría de mujeres desde la juez(a) hasta la última auxiliar.

Será que somos más inteligentes/concienzudas? O será que nos gusta la seguridad y el horario de funcionario/a, para luego poder procrear y educar a esos seres inverosímiles que son los hijos?

Pero no se puede comparar a una funcionaria con una jueza. Mientras la primera tiene un horario limitado y una responsabilidad compartida, la segunda no tiene horas del día para dar abasto a su trabajo y además su responsabilidad a la hora de dictar una sentencia, en la soledad de su escritorio, es única e intransferible. Vas a comparar.

Mi amiga P, como decía, es juez(a) y magistrada, que es el tramo superior al que llegas por méritos y por tiempo, me ha parecido entender. A sus treintayvarios años le ha dado tiempo a ser juez de lo civil, ser juez de lo laboral, parir cuatro veces, ascender a magistrada y educar a cuatro criaturas mientras, por las noches, redactaba sentencias en la soledad de su despacho en casa. Mientras los niños correteaban por la casa seguidos por una tata o por su padre, P se encerraba a trabajar hasta a veces las doce de la noche. Y luego dicen...

Yo no hubiera podido opositar a nada medianamente serio, por la dedicación y constancia en el estudio que suponen. P jamás se ponía al teléfono cuando estaba estudiando la oposición, y si lo hacía en alguna ocasión, colocaba su cronómetro al lado del auricular para saber cuánto tiempo había perdido hablando, como si iba al cuarto de baño o a la cocina. Medía los minutos que perdía y que luego tenía que recuperar. Fue juez a los 25 años.

Al igual que Rosa María Font, jueza de ahora 29 años y contraportada de El País del pasado miércoles 25, a P la apartaron una vez del levantamiento de un cadáver, pensándose que era la última mindungui que llegaba a cotillear, hasta que P dijo quién era, con esa cara de ajo que puede poner cuando quiere, y se le cuadró hasta el apuntador.

Yo era capaz de llegar tarde a la cita con cualquiera de mis amigas, excepto con P, cuya mirada podía fulminarte si te pillaba en un renuncio.

Así que, dos cosas. Visto que algunos de mis personajes llegan a mi blog no se sabe por qué vericuetos cibernéticos, le diría a RMF que no se preocupe, que tenga los hijos que quiera tener, que se organice bien y que se pida excedencias de un año que le permitan no renunciar ni a la crianza ni a su carrera. Si lo bueno de ser medio funcionaria, mujer, es que puedes descansar un rato -eso sí, sin cobrar- y luego volver a la carga. Ya te digo, P te lleva casi diez años, no sé cuántas sentencias por delante, cuatro partos y cuatro crianzas, y ahora es magistrada y está, como tú, a favor de la huelga.

La segunda se la diría al señor Caamaño, que en contra de lo que he leído en algún blog facha, a mí me parece un tipo simpático y razonable. Le diría que no pueden pasar cosas como las que describen mi amiga P y RMF en El País, y cito textual: "Es intolerable que el sistema informático que utilizo no me permita saber si el detenido al que tomo declaración lo está buscando la juez de al lado".

Ah, y a los jueces en general les diría que cambien de asesor de imagen, porque todavía no comprendo cómo no han conseguido que, con problemones como el del párrafo anterior, la sociedad entera no se solidarice a favor de su causa.

Una última cuestión que no puedo evitar: hará huelga el juez Ferrín Calamita? Ah no, que está inhabilitado!

Buenas noches y buena suerte, clooneys.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Exacto! es que has dado en el clavo... opino exactamente lo mismo, como es posible que con la situación que vive el dia a dia de la Justicia en este país no hayan sido capacer ellos ni los medios de comunicación entrar de lleno en el problema, que es sustancialmente, la falta de medios, tanto materiales como humanos. Creo que solo los que tenemos cerca a alguien que trabaja en este tema sabemos de lo que estan hablando cuando se ponen en huelga... y mientras la opinión publica, incluidos algunos intelectuales (recuerdo la columna de Millas que me dejo alucinada) opinando que son unos privilegiados que no se pueden quejar de nada, solo porque tienen un buen sueldo... sin embargo la administración de Justiicia es uno de los submundos más surrealistas que existen en la Admon Publica... el quid del asunto no es ya lo que los diversos grados de la judicatura (jueces, seretarios, etc) sufran a nivel personal (que tambien, porque lo del tema de los traslados es alucinante) sino que precisamente por las condiciones absolutamente irrazonables y extemporaneas en las que desarrollan su trabajo, los que salimos perdiendo somos los ciudadanos de a pie. Desde que surgió este problema tan solo TV3 emitió un documental que iba al fondo de asunto...
Cris

Anónimo dijo...

Si argumento que el juez Calamita tiene razón en parte de sus planteamientos, y que las mujeres no se acaban de aclarar; cuando consiguen alcanzar la igualdad laboral resulta que no tienen tiempo para atender a sus bebes, creo que la parte femenina del blog atacará mi yugular virtual....mejor suscribo lo que dice Manuela sobre la precariedad de la justicia en España.

Max

Anónimo dijo...

los bebés son del papá y de la mamá, o me equivoco?

Manu

Anónimo dijo...

...del papá y de la mamá, de las dos mamás, de los dos papás, del papá que vive con dos mamás, de la mamá inseminada porque le sonó el despertador biológico...o me equivoco yo también?

Max

Anouk dijo...

bueno, bueno..que no cunda el pánico .Los bebés son de la familia en donde nacen, en donde son adoptados, en donde se dan en acogida, en donde se insemina en solitario una mamá.Queremos que todas las mamás sean prioritariamente mamás y que los demás aspectos de la vida de una persona sean para ella secundarios ¿todavía no nos damos cuenta que hay mil tipos de mujeres, de todos los gustos y de todos los colores ?
Probablemente a P le nace esta forma de entender la vida y si su entorno y sobre todo ella misma lo acepta¿a quien tiene que dar explicaciones? Una buena amiga mía tiene tres hijos pequeños , es alta ejecutiva de una multinacional y pasa la mayor parte de la semana fuera , en el extranjero .Ella lo ha decidido así, su marido recoge a los niños, los lleva al fútbol,a judo, los baña , , los acuesta...Dejamos que sea cada mujer y cada pareja la que decida que faceta de su vida quiere desarrollar más ¿que no es lo habitual? ¿es que lo habitual es siempre lo mejor ? ?es que siempre llueve a gusto de todos?

Anónimo dijo...

Tranquila Anouk, ni cunde el pánico, ni por supuesto la sangre llegará al río.
Manuela me fascina con su visión utópica de la vida.
Aunque no menos con su postura de feminista reivindicativa, siempre defendiendo lo ganado por las mujeres y anhelando una coyuntura laboral en la que todos seamos iguales; dónde por supuesto se compagine la vida familiar y el trabajo, dónde las empresas cuiden de sus empleados como si fueran sus hijos, dónde se pueda reinsertar laboralmente a toda esa pobre gente que pena sus días trás las rejas de las prisiones....
Todo esto no hace más que reforzar la teoría de que si el mundo lo dirgiesen mujeres, válidas y preparadas obviamente, a todos nos irían mejor las cosas.

Max