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miércoles, 22 de abril de 2009

El vicio de ser jefe

Alguna vez has tenido un jefe que valga la pena? Con el que te hayas casado, o mejor liado en plan Atracción fatal, o que te haya subido el sueldo a iniciativa suya? Uno que te haya cubierto en algún marrón, o incluso haya cargado con las culpas de algo que tú hiciste mal? O peor, eres jefe, o jefa, y nunca has hecho nada de todo eso por ninguno de tus empleados?

Que sepas que si eres un mal jefe en Reino Unido te puede caer un ladrillo en la cabeza. Así les premian sus malas acciones. En Francia son más perversos, les encierran en su despacho y echan la llave. Claro que si tu jefe es un workaholic del método francés ni siquiera se dará cuenta. Los americanos son los más cibernéticos: introducen las críticas en Twitter, como hace el marido de Demi Moore con los cotilleos sobre su mujer.

Yo he de confesar que me quedé con las ganas de gastarle alguna pifia a mi primer jefe, Oliver, por los momentos buenos pero sobretodo por los malos. Había días en que me despertaba pensando 'y si hubiera un asesinato de Oliver en la oficina? la policía nos interrogaría a todos los que trabajamos aquí, y llegaría a la conclusión de que todos teníamos alguna razón para odiarle... jeje, sería un caso difícil de resolver...'.

Leo en Expansión que el máximo responsable de BP -British Petroleum-, Bob Horton, cayó de su puesto a raíz de la sátira que sobre él sacó un periódico local, relacionándole con Pol Pot y con Napoleón. No está mal. Yo había pensado en un lío de faldas para Oliver, pero como no los tenía visibles, me lo tendré que inventar, porque no me veo lanzándole un ladrillo por la ventana de su casa ni encerrándole en los lavabos de la facultad donde, secretamente, sé que imparte clases en la actualidad.

Y sino quiero jugármela, sólo tengo que sentarme a esperar. Como dice Lucy Kellaway, casi todos los jefes acaban por meter la pata sin ayuda.

6 comentarios:

Lala dijo...

Yo quería comentar sobre tu entrada anterior. Porque tuve el acierto de ir a ver la película este fin de semana y me encantó. También me ha gustado mucho tu crítica, y eso que dices de que Eli es la fuerza de Oskar y Oskar la humanidad de Eli, me parece una descripción muy acertada.

De jefes poco puedo decir, pues por ahora no he tenido ninguno. Está claro que el tuyo no despierta precisamente buenos sentimientos entre sus empleados, esperemos que no todos sean así.

Saludos

Manuela dijo...

no todos son así y depende del momento de tu vida en que te pillen también... lo que nunca he tenido es ninguno que me acosara, creo que es una suerte porque debe ser horrible... en cuanto a ser jefa yo, me horroriza la idea... la peli de vampiros es absolutamente genial, yo casi me salgo del cine tras las primeras dos o tres escenas, pero después me sumergí y la disfruté un montón, vaya carisma que tienen los dos protagonistas... olé!

MOHRENWITZ dijo...

Me lo habéis puesto fácil. La relación entre jefe-empleado tiene mucho que ver con la de vampiro-víctima. El poder corrompe y atrae a partes iguales; que empleado no ha deseado alguna vez ser jefe??, a cualquier precio, por supuesto!!
Desgraciadamente en las grandes corporaciones esa similitud entre dráculas y enchaquetados con gemelos, y audemars-piguets en la muñequa, se da con demasiada frecuencia. Si, Manuela, estoy pensando en Keanu Reeves y Al Pacino en "El abogado del Diablo"....esa escena en la azotea del ático de Manhattan.

Anónimo dijo...

He encontrado tu blog en la pagina de la revista Vanity Fair y la verdad es que me ha parecido genial.
Creo que,aunque tiempo es algo que precisamente no me sobra,me pasaré por aqui a menudo.
Un saludo.

Paola dijo...

El anonimo soy yo y soy Paola!

Manuela dijo...

bienvenida Paola, aquí otra fan del vanity!!!